Frente al nulo avance en las negociaciones salariales, la Unión Tranviarios Automotor (UTA) reiteró que el cese de actividades podría hacerse efectivo
En las últimas semanas la Unión Tranviarios Automotor (UTA) mantuvo audiencias con empresarios del sector, pero sin llegar a buen puerto a pesar de la mediación del Ministerio de Trabajo. Ante este escenario, el sindicato lanzó una advertencia.
En concreto, el gremio que conduce Roberto Fernández se declaró en «estado de alerta» en todo el país. La decisión surge del nulo avance en las negociaciones salariales dentro de las paritarias cortas. Desde UTA apuntan a equiparar las subas con los porcentuales inflacionarios del mes de diciembre previo a negociar los aumentos para enero y febrero.
Desde su lugar, expresaron la imposibilidad de «solventar los costos salariales y no salariales» ante la falta de garantías respecto al envío de fondos compensatorios por parte de los gobiernos de la Ciudad y la provincia de Buenos Aires.
«Es por todos conocido los fuertes incrementos de precios, especialmente alimentos. Lo venimos advirtiendo, si no alcanzamos un acuerdo paritario que reconozca el grave deterioro que vienen sufriendo los salarios de los trabajadores por el mes de diciembre y lo que se estima como proyección para los dos primeros meses de este año en curso, nos llevarán a realizar medidas de fuerza para defender el poder adquisitivo de los salarios», comunicaron desde la entidad sindical.
«No vamos a permitir que se pretenda imponer la pérdida a los trabajadores del poder adquisitivo de los salarios. Conocemos y entendemos la dinámica del sistema de transporte, aclarando desde ya que no vamos a ser los trabajadores la variable del ajuste de las empresas», agregaron.
Con un panorama incierto, la posibilidad de concreción de un paro de actividades se acrecienta.





































































