El piloto argentino sumó 8 puntos en una carrera marcada por abandonos, cambios de estrategia y una intensa pelea por la punta
Franco Colapinto firmó en Canadá la mejor actuación de su vida en la Fórmula 1. El piloto argentino terminó sexto en un Gran Premio cambiante y estratégico, aprovechando los abandonos, las malas decisiones ajenas y mostrando una conducción firme y segura para llevar el Alpine hasta la bandera de cuadros.
Y eso que el comienzo fue completamente extraño. Entre los 22 pilotos había tres elecciones distintas de neumáticos: 11 largaban con lisos, cuatro con medios y siete con intermedios de lluvia. Los Alpine apostaban por las gomas amarillas en medio de una lluvia tenue.
Además, la largada se demoró porque el Racing Bulls de Arvid Lindblad se quedó detenido y ni siquiera pudo tomar parte de la carrera. Hubo dos vueltas previas extra antes del arranque definitivo y Colapinto ya ganaba una posición porque largaba detrás del británico.
Después sumó otras dos gracias a la mala apuesta de McLaren. Lando Norris y Oscar Piastri debieron entrar rápidamente a boxes para cambiar los neumáticos de lluvia por lisos, cayendo al 14° y 15° lugar respectivamente. Adelante, Kimi Antonelli quedaba primero y George Russell segundo, aunque el británico recuperó la punta en la sexta vuelta luego de un error del italiano.
Mientras tanto, Colapinto hacía su negocio. Con aire limpio y sin tráfico, el argentino mantenía su posición con un ritmo muy sólido. En la vuelta 15 seguía firme: Isack Hadjar, que marchaba sexto, le sacaba 18 segundos, mientras Liam Lawson estaba apenas cuatro segundos por delante.
La imagen onboard del Alpine mostraba una escena curiosa: Franco giraba completamente solo, como si estuviera en una práctica privada en Silverstone, el circuito ubicado a pocos kilómetros de Enstone, sede del equipo francés.
Lo mejor estaba adelante, con la pelea interna entre los Mercedes. Antonelli llegó a superar a Russell en la vuelta 22, aunque dos giros después el británico recuperó el liderazgo tras otro error del joven italiano. Pero todo cambió en la vuelta 29: el Mercedes de Russell sufrió una falla de motor y abandonó.
Ahí apareció otra gran oportunidad para Colapinto. El argentino heredó el sexto lugar y Pierre Gasly, el octavo, mientras en Alpine cruzaban los dedos soñando con meter los dos autos en los puntos. Con el ingreso del Safety Car, el equipo llamó a ambos para colocar neumáticos duros hasta el final.
En el relanzamiento llegó el único susto serio para Franco: se fue apenas ancho y rozó con la goma izquierda el muro. Por suerte no rompió nada y pudo continuar sin consecuencias.
Antonelli quedaba como líder absoluto -de la carrera y también del campeonato- seguido por Max Verstappen y Lewis Hamilton. Más atrás, Charles Leclerc terminaba superando a Hadjar por el cuarto puesto, mientras Norris abandonaba y eliminaba cualquier amenaza para Gasly.
El cierre fue mucho más tranquilo que el comienzo. Apenas algunos ataques de Hamilton sobre Verstappen, recordando aquellas batallas de 2020 y 2021, rompieron la monotonía de las últimas vueltas hasta que Lewis logró superar al neerlandés a cuatro giros del final.
Y así llegó la bandera a cuadros para Colapinto. Paradójicamente, quizás fue la carrera más sencilla que le tocó vivir, pero también la mejor. Largando 10°, terminó 6° tras una conducción sólida, sin errores graves y aprovechando cada oportunidad que se presentó.
El premio fue enorme para Alpine: además del histórico sexto puesto del argentino, Gasly terminó octavo y el equipo volvió a meter a sus dos autos en los puntos por segunda vez en la temporada.



































































