A dos semanas del inicio de las protestas, Bolivia registra 47 piquetes activos y crece la tensión política contra el presidente Rodrigo Paz por los cortes, los incidentes con la policía y el riesgo de una mayor escalada
Bolivia atraviesa una aguda escalada de tensión política y social bajo el gobierno del presidente Rodrigo Paz Pereira, marcado por protestas masivas, bloqueos de rutas y una profunda crisis económica. El conflicto enfrenta al oficialismo con sectores afines al expresidente Evo Morales, en medio de denuncias de desestabilización.
Las movilizaciones que hoy paralizan al país andino se originaron por demandas sectoriales que rápidamente derivaron en una confrontación política de alcance nacional. Entre los factores principales que explican el descontento de la población se destaca la inflación creciente, que redujo de manera significativa el poder adquisitivo de los ciudadanos en los últimos meses. A esto se suma una crisis por el abastecimiento de combustibles.
Piquetes en rechazo al Gobierno se concentran en la región andina
Este miércoles, Bolivia amaneció con 47 piquetes distribuidos en todo el país, según reportes de medios locales. La mayor concentración se mantiene en los departamentos andinos de La Paz y Oruro, donde se inició el conflicto hace dos semanas, aunque en las últimas horas se registraron nuevos bloqueos en Cochabamba, Potosí, Santa Cruz y Chuquisaca.
Los manifestantes exigen la salida del presidente Rodrigo Paz tras una acumulación de reclamos sociales y económicos. Entre las principales demandas aparecen pedidos de aumentos salariales, críticas a la calidad del combustible y rechazo a una ley de tierras que habilitaba cambios en la categorización de propiedades agrarias.
Si bien el Gobierno logró negociar con algunos sectores y desactivar ciertos focos de conflicto, las protestas se mantienen y muestran señales de radicalización. El lunes se registró la jornada más violenta desde el comienzo de la crisis, cuando tres marchas confluyeron en la ciudad de La Paz y se enfrentaron con efectivos policiales.
Los incidentes incluyeron ataques contra oficinas públicas, daños en una estación de teleférico urbano, incendios de vehículos policiales y denuncias sobre el uso de explosivos caseros. Además, varios ciudadanos ajenos a las protestas resultaron agredidos durante los enfrentamientos.
Preocupación internacional
La crisis también generó preocupación internacional. En un comunicado conjunto, Argentina, Chile, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Panamá, Paraguay y Perú expresaron su rechazo a cualquier intento de «desestabilizar el orden democrático» en Bolivia.
A esos pronunciamientos se sumaron la Casa Blanca, la Unión Europea y distintas figuras políticas internacionales, entre ellas el subsecretario de Estado estadounidense Christopher Landau y los integrantes del Grupo Idea, conformado por más de 30 expresidentes de América Latina y España.




































































