El Gobierno salió al cruce de versiones que señalan una crisis en el organismo. Su titular, prometió orden para los próximos meses
En medio de distintas versiones, el Gobierno se encargó de señalar que el PAMI tiene dificultades, que no significan una crisis profunda, y prometió orden para los próximos meses. Esteban Leguízamo, titular del organismo, fue el encargado de transmitir el mensaje oficial y despejar dudas.
Según pudo reconstruirse en despachos oficiales, referentes del oficialismo admiten que «los números no cierran» y que, desde el comienzo de la gestión, se vienen aplicando recortes continuos para intentar equilibrar el déficit. No obstante, en los pasillos del Estado reconocen que el margen para seguir ajustando es cada vez menor, lo que complica el funcionamiento cotidiano del organismo que brinda cobertura a millones de jubilados y pensionados en todo el país.
Las reuniones con autoridades del ministerio de Economía en las que se habla de partidas terminan con un mensaje del palacio de Hacienda: «No hay plata, fondeate». Fuentes libertarias acotan que esa falta de dinero generó dificultades en distintas dependencias del Estado. Pero avisan al mismo tiempo que se está trabajando en soluciones. La situación del PAMI entró en el radar de los problemas.
Frente a esta preocupación, Leguízamo defendió la estructura financiera del organismo y aclaró que el presupuesto del PAMI es «independiente» del ajuste general en el sistema de salud que impulsa el Gobierno nacional. Recordó que la financiación del instituto proviene principalmente de aportes y contribuciones de trabajadores activos y pasivos, en el marco de la normativa vigente.
El funcionario señaló que el principal desafío que enfrenta el PAMI es de carácter demográfico. «La gente vive más y, por suerte, vive más, porque eso es un logro de la medicina», explicó, aunque advirtió que ese fenómeno implica un incremento sostenido del gasto en enfermedades crónicas, tratamientos de larga duración y medicamentos de alto costo, con impacto directo sobre las finanzas del instituto.
Leguízamo subrayó que el PAMI atiende exclusivamente a personas mayores de 65 años, a diferencia de las obras sociales y empresas de medicina prepaga, que tienen una base de afiliados más joven y, por ende, menores niveles de consumo sanitario promedio. «Lo nuestro es un gasto creciente», resumió, al trazar la diferencia con otros subsistemas de salud.
Pagos a prestadores, reclamos y promesa de estabilidad
En los últimos días, se viralizaron reclamos de afiliados y advertencias de posibles cortes de servicio por parte de odontólogos y otros prestadores, que denunciaban atrasos en los pagos. Ante esa situación, el titular del PAMI aseguró que las obligaciones con el sector se están cumpliendo y precisó que «el pago fue realizado ayer», por lo que, según su visión, «no habría motivo para que haya corte» en la atención.
- Leguízamo negó un escenario de colapso y habló de «estrés financiero controlado».
- Ratificó que el PAMI mantiene la modalidad histórica de pago a 60 días a sus prestadores.
- El Gobierno insiste en que se trabaja en soluciones para garantizar la continuidad de las prestaciones.
El Gobierno busca, de este modo, enviar una señal de tranquilidad a jubilados, pensionados y profesionales de la salud en un contexto de ajuste general del gasto público. Mientras tanto, la sostenibilidad del PAMI seguirá atada a la evolución de la economía, al mercado laboral formal que aporta recursos al sistema y a la capacidad oficial de administrar un esquema de prestaciones cada vez más demandante por el envejecimiento de la población.





































































