El Paseo del Buen Pastor, punto de encuentro de jóvenes y familias y centro de espectáculos musicales en el corazón de Nueva Córdoba, celebra 15 años desde su inauguración. El espacio que fue inaugurado el 4 de agosto de 2007, cambió su espíritu a lo largo de dos siglos, pasó de taller de niñas huérfanas, a cárcel de mujeres y, en la época más dolorosa de que se tenga memoria, centro clandestino de detención.
En la actualidad, el multiespacio recreativo, reúne galerías de arte, fotogalerías, capilla, espacios verdes, fuente de aguas danzantes, bares y restaurantes.
«Zona imperdible de la ciudad, para perderse caminando por los alrededores. Buena gastronomía, ambiente joven», señala el comentario más destacado de TripAdvisor, el sitio web que brinda reseñas de contenido relacionado con viajes.
La cercanía a la Iglesia de los Capuchinos, elegida como la primera maravilla artificial de la ciudad, y su majestuoso edificio de reminiscencias góticas completa un paisaje urbano excepcional que diariamente se puebla de vecinos acostumbrados a reunirse en Hipólito Yrigoyen 325.
El actual esplendor urbano dejó de evocar el oscuro pasado que se desarrolló en el lugar, donde ahora los jóvenes se juntan a tomar mate, a intercambiar apuntes o a escuchar música.
El 24 de mayo de 1975, veintiséis presas políticas se fugaron de la cárcel del Buen Pastor donde habían sido confinadas durante la gestión del brigadier Raúl Lacabanne pese a que, formalmente, la prisión había sido clausurada en 1970.

En la etapa de la dictadura, los muros de la cárcel que habían administrado legalmente las hermanas de Nuestra Señora de la Caridad del Buen Pastor de Angers, oficiaron de centro clandestino de detención.
En 2005, con la demolición de la cárcel, comenzó el proceso de remodelación y puesta en valor de todo el complejo que demandó una inversión de 5 millones de dólares.
La galería comercial que se inauguró el 4 de agosto de 2007, con 6.400 metros cuadrados. Incluye un centro de exposiciones, sala de eventos, fuente de aguas danzantes, espacio de encuentro y recreación, restaurantes, bares, tiendas y reservados para los comerciantes minoristas de vinos, cuero y artesanías.

En diciembre del año pasado, la sala de arte del Buen Pastor estrenó una renovación que la afianza como lugar de exhibición entre un conjunto cercano de instituciones oficiales que integran la denominada Media Legua de Oro, entre las que se cuentan el Palacio Ferreyra, el Museo Caraffa, el Museo Palacio Dionisi y el Museo de Ciencias Naturales.
En cuanto al edificio del Buen Pastor, responde a la tipología de cruz griega porque cuenta con cuatro alas iguales, con centro en la cúpula media naranja, bajo la cual se encuentra el altar principal del templo.
El Paseo resultó un éxito debido a que la gente lo incorporó a su estilo de vida. Estrena apenas 15 años, pero forma parte indisoluble de un barrio que, desde la apertura del espacio, ha ofrecido lo mejor de sí a los habitantes de la capital y a los turistas.
Escenario de toda clase de festejos, a diario la gente puede disfrutar del paisaje que brinda el Buen Pastor, además de conciertos, muestras de pinturas, esculturas y fotografías, shows de danzas, presentaciones de libros, obras de teatro y de títeres.
¿Qué nos ofrece el Buen Pastor?
El show de aguas danzantes se presenta todos los días, una vez por hora, entre las 16 y las 21. Todos los viernes de agosto a las 20, en la capilla, se realiza la obra La Catrina, interpretada por Luis Miceli del teatro Estable de Títeres y por Raúl Sánchez, de la Comedia Cordobesa. La entrada tiene un costo de 500 pesos.
Y los sábados de este mes, a las 17, la Comedia Infanto Juvenil del Teatro Real presenta la obra Il Sole Blu. La entrada cuesta 500 pesos.
El domingo 28, desde las 15, se realizará un ciclo de piano libre. Y el 18 se inaugura una muestra en la fotogalería de la artista visual Carolina Herran.





































































