Gustavo Petro y Francia Márquez iniciaron hoy el primer gobierno de izquierda en toda la historia de Colombia tras haber prestado el juramento ante miles de personas en la ceremonia de investidura en Bogotá.
Primero fue Petro, a las 15.19 (las 17.19 en la Argentina), quien juró ante los presidentes del Senado, Roy Barreras, y de la Cámara de Representantes, David Racero. Minutos después, el flamante mandatario tomó el juramento a su compañera de fórmula, Francia Márquez, quien se convirtió en la primera mujer afroamericana en llegar al cargo de vicepresidenta.
«Juro a Dios y prometo al pueblo cumplir fielmente la Constitución y las leyes de Colombia», dijo el nuevo presidente ante el jefe del Congreso en la céntrica Plaza de Bolívar. Petro juró con la presencia de varios mandatarios de países de América Latina, entre ellos Alberto Fernández, quien se reunió con su par colombiano en la previa de la jura, en Bogotá. «Le reafirmé mi compromiso con seguir apoyando la paz en su país, necesitamos una Colombia activa en el camino de la integración latinoamericana», escribió Fernández, en una foto con Petro y las banderas de los dos países de fondo.
El primer acto de Gobierno del flamante mandatario fue ordenar que la espada del Libertador Simón Bolívar -un símbolo de su lucha guerrillera y luego política- fuera llevada a la tarima donde se realizó la ceremonia de investidura. «Como presidente de Colombia solicito a la Casa Militar traer la espada de Bolívar, una orden del mandato popular de este mandatario», dijo Petro.
Cuando su pedido se concretó, Petro dio su primer discurso como presidente de Colombia. Primero agradeciendo la presencia de líderes regionales, políticos, sindicales y étnicos y enviándole un saludo al papa Francisco. Emocionado saludó a su familia y le dirigió unas palabras de agradecimiento a su esposa.
Dentro de su discurso citó el final de «Cien años de soledad», de Gabriel García Márquez, y agregó: «Los colombianos hemos sido enviados muchas veces en nuestra historia a la condena de lo imposible, a la falta de oportunidades, a los no rotundos. Les digo a todos los colombianos y a las colombianas que hoy empieza nuestra segunda oportunidad. Nos la hemos ganado, se la han ganado, su esfuerzo valió y valdrá la pena. Es la hora del cambio. Nuestro futuro no está escrito, podemos escribirlo juntos en paz y unión».
«Empieza la Colombia de lo posible. Estamos acá contra todo pronóstico, contra una historia que nunca íbamos a gobernar, contra los de siempre, que nunca querían soltar el poder. Pero lo logramos: hicimos posible lo imposible», declaró el nuevo mandatario.





































































