Los restos de la modelo y actriz Silvina Luna, fallecida el jueves pasado a los 43 años en el Hospital Italiano, serán despedidos este mediodía en el Panteón de Actores del Cementerio de Chacarita, en la ciudad de Buenos Aires
Luego de una despedida privada que tuvo lugar este miércoles en una sala velatoria del barrio porteño de Núñez, los restos de Silvina Luna (43) serán trasladados en horas del mediodía hacia el Panteón de Actores del Cementerio de la Chacarita.
El cuerpo de la modelo fallecida el jueves pasado en el Hospital Italiano había sido retirado ayer por su hermano de la morgue judicial, en la Corte Suprema de la Nación, adonde fue sometido a una autopsia. Fue Ezequiel Luna, junto a otros familiares y amigos de la actriz, quienes se presentaron desde las 9 de este miércoles en la casa velatoria O’Higgins, en esa calle al 2800, para despedir sus restos.
Desde allí, partirá a las 12.30 el cortejo hacia el Panteón de Actores del Cementerio de la Chacarita. Ese había sido el último pedido de Silvina a su hermano Ezequiel, quien en principio había pensado en hacerlo en Rosario, ciudad donde nacieron y se criaron junto a sus papás.
La artista falleció el jueves pasado luego de haber estado internada desde el 13 de junio, como consecuencia de un agravamiento de su estado de salud producto de una mala praxis del médico Aníbal Lotocki, quien en 2011 le produjo una intoxicación de metacrilato que le ocasionó hipercalcemia e insuficiencia renal.
Para determinar el impacto de esas dolencias en la muerte de Luna, su cuerpo fue sometido a una autopsia practicada ayer por orden del Juez Nacional en lo Criminal y Correccional N° 60, Luis Alberto Schelgel, cuyos resultados aún se desconocen.
Nacida en Rosario el 21 de junio de 1980, Silvina Luna dio sus primeros pasos en el mundo de la TV como modelo publicitaria y conductora, incluso con una muy escueta participación en la tira «Verano del 98».
Sin embargo, alcanzó trascendencia nacional con su participación en «Gran Hermano», en 2001, cuando se consagró subcampeona, detrás de Roberto Parra, lo que catapultó su carrera en la pantalla chica y la llevó a formarse en talleres, seminarios y clases de teatro con Julio Chávez, Antonella Costa, Norma Angeleri, Graciela Stefani, Gerardo Chendo y Erika Halvorsen.
Desde entonces, su figura pudo verse, sobre todo en diversos ciclos de televisión pero también en teatro y, más fugazmente, en cine.






































































