Al menos 13 personas murieron hoy, entre ellas siete niños, cuando un sujeto armado y vestido con una remera negra con símbolos nazis, ingresó en una escuela de Izhevsk, en Udmurtia, y empezó a disparar de manera indiscriminada, dijeron fuentes policiales.
Según detalló el Comité de Investigación de Rusia, «13 personas, incluidos seis adultos y siete menores, murieron a causa de este crimen», y agregaron que 14 niños y siete adultos resultaron con heridas.
El agresor terminó suicidándose tras el ataque que conmociona al país. El tirador fue identificado como Artiom Kazántsev, nacido en 1988 y exalumno de la misma escuela, precisó el Comité.
El presidente de Rusia, Vladimir Putin, repudió de inmediato el hecho, declaró el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.
«Noticias trágicas de Izhevsk. El presidente, Vladimir Putin, lamenta profundamente la muerte de adultos y niños en un atentado terrorista en una escuela», dijo Peskov.
En tanto, la policía efectuó un allanamiento en el domicilio del atacante e investigó sus conexiones y su credo, en particular la posible adhesión a la ideología neonazi.
De acuerdo con la Guardia Nacional, cerca del cuerpo del agresor fueron halladas dos pistolas no letales reacondicionadas para municiones reales, así como cargadores vacíos y llenos de cartuchos.
La ciudad de Izhevsk es la capital regional de la República de Udmurtia de Rusia, tiene 630 mil habitantes y está ubicada a 1.000 kilómetros al este de Moscú. Las autoridades de la región declararon tres días de luto por las víctimas fatales, hasta el 29 de septiembre.
En Rusia, se viven por estas horas momentos de tensión, ya que poco antes del ataque, un hombre había abierto fuego y herido gravemente a un oficial de reclutamiento en un centro de aislamiento de Siberia.




































































