Un grupo de mujeres embarazadas se esconden en el monte y denuncian que las fuerzas de seguridad del gobernador de Formosa Gildo Insfrán hacen operativos en la madrugada para llevarse a las que están próximas a dar a luz, luego les hacen una cesárea y por protocolo el recién nacido tiene que viajar solo en una ambulancia al servicio de neonatología de la capital.
La dramática situación fue revelada en un informe del programa Telenoche. Las embarazadas que viven en El Potrillo, a más de 500 kilómetros de la capital, temen que al ser detenidas se les practique una cesárea y las separen de sus hijos ya que las obligan a realizar 14 días de aislamiento sin los pequeños.
Se trata de 86 mujeres que cursan su embarazo escondidas y con miedo. «La gente le tiene miedo a la Policía. Le hacen una cesárea y no se encuentra más al bebé. Se han llevado nenes solos a Formosa, sin la madre, que queda aislada», contó una de las mujeres que está transitando los últimos días de su embarazo. Por el temor que tienen, las embarazadas acceden a hablar pero con sus rostros tapados ya que «no queremos que nos vengan a buscar», reconocen.
Además, hay autoridades municipales que denuncian que la fuerza provincial ingresa a las comunidades originarias de El potrillo, se llevan a las mujeres embarazadas para ofrecerles mejores servicios para poder dar a luz, pero la mayoría lo hace en los centros de aislamiento, donde según aseguran ellas, son separadas de sus hijos sin explicación alguna.
Cuentan también que en las comunidades originarias de la zona, la Policía de Formosa llega a caballo, por la madrugada, e inician requisas en las que a veces terminan con detenidos. Por eso utilizan la excusa del hisopado también para llevarse gente.
«Quiero tener a mi bebé de manera normal. Si me hacen cesárea tal vez no voy a encontrar más a mi hijo. Tengo miedo», cuenta en detalle una de las embarazadas, que hace cuatro meses vive en el monte. Todo parece indicar que la mujer dará a luz en medio de la naturaleza. «No sé qué voy a hacer cuando pase, en la comunidad estamos todos asustados», agregó.
Cabe destacar que en el lugar no hay luz y de noche la oscuridad se apoderada de la zona. El agua es un bien escaso, que solo reciben cuando otros integrantes de la comunidad se acercan hasta su ubicación.
La provincia que gobierna Gildo Insfrán ha sido el foco de polémicas, desde hace tiempo, cuando saltó el escándalo de los centros de aislamiento para sintomáticos de coronavirus, que parecen haberse convertido en cárceles y por los cuales la oposición denunció públicamente al gobernador peronista.






































































