La ciudad santafesina de Vera resultó una de las más afectadas. Se registraron más de 395 milímetros de lluvia en pocas horas. La víctima fatal es una mujer de 78 años
Un temporal sin precedentes azotó a Santa Fe entre la noche del lunes y la madrugada del martes, dejando graves inundaciones, suspensión de clases, calles anegadas y más de 28 viviendas evacuadas. En la ciudad de Vera, la situación es crítica: se registraron más de 395 milímetros de lluvia en pocas horas.
En medio de momentos de angustia, una mujer de 78 años falleció y más de un centenar de personas fueron evacuadas. La víctima fatal fue identificada como Olga Cándida Pintos, una jubilada con antecedentes cardíacos que, según su hijo, sufrió un infarto durante la situación de emergencia.
«La lluvia no nos dio tregua. Nunca vimos algo así en la historia de Vera», lamentó la intendenta Paula Mitre, visiblemente conmocionada por la magnitud del fenómeno. La funcionaria describió un escenario desbordado: «El agua superó toda capacidad de escurrimiento y la Ruta 11, que atraviesa la ciudad, actuó como una barrera, impidiendo aún más la evacuación del caudal acumulado».
Como consecuencia del colapso, 117 personas debieron ser alojadas en clubes y centros vecinales habilitados como refugios temporales. A su vez, otras 23 fueron atendidas en el hospital local por distintas complicaciones de salud. Sin embargo, la mayoría de las familias afectadas optó por permanecer en domicilios de familiares, por temor a perder sus pertenencias.
Frente a esta emergencia, el Gobierno provincial desplegó un operativo de asistencia con personal de Protección Civil, bomberos voluntarios, brigadas acuáticas y equipos de salud. De acuerdo con el secretario del área, Marcos Escajadillo, la situación comenzó a estabilizarse hacia la mañana del martes, cuando las lluvias cesaron y el nivel del agua empezó a descender lentamente.
Además del daño en viviendas y calles, se produjeron cortes de energía eléctrica, caída de árboles y serios inconvenientes en rutas provinciales, como la Ruta 11, donde la visibilidad del asfalto se redujo casi por completo.






































































