La vacuna contra el coronavirus desarrollada por Pfizer y su socio alemán BioNTech fue la primera en ser aprobada en Europa y comenzará a aplicarse la semana próxima en Escocia. Sin embargo, la farmacéutica anunció que solo podrá producir la mitad de las dosis que tenía previsto para antes de fin de año.
Pfizer dijo en las últimas semanas que espera producir 50 millones de dosis de su vacuna este año, lo que está por debajo de un objetivo anterior de 100 millones de dosis. Según publicó el jueves el diario The Wall Street Journal, las dificultades se presentan por los desafíos en la cadena de suministros que enfrenta la farmacéutica.
«Vamos tarde. Algunos de los primeros lotes de las materias primas no satisficieron los estándares. Lo hemos solucionado, pero nos hemos quedado sin tiempo para alcanzar las proyecciones», reconoció un responsable de Pfizer al mismo diario.
La vacuna depende de materias primas que provienen de Estados Unidos y Europa, y alcanzar la escala necesaria para producirla en masa comenzó a complicarse en noviembre. Las vacunas requieren un diverso número de ingredientes sofisticados como agentes antivirales, antisépticos, agua estéril o fragmento de ARN del SARS-CoV-2.
Con todo, la empresa cree que será capaz de resolver las dificultades identificadas y mantiene que podrá producir 1.000 millones de vacunas a lo largo de 2021.




































































