Solange Musse murió en Córdoba sin poder ver a su papá. La joven de 35 años sufría un cáncer terminal y estaba realizando un tratamiento en esta provincia; a su padre, Pablo Musse, las autoridades lo hicieron regresar a Neuquén desde Huinca Renancó (al sur de esta provincia) al tener resultado «dudoso» de un test rápido de Covid-19.
La historia no pudo terminar peor: su hija falleció cinco días después y nunca se pudieron reencontrar.
Pablo Musse viajó el pasado sábado junto a su cuñada, quien tiene discapacidad motriz, ambos con las autorizaciones correspondientes, y al llegar a la localidad cordobesa de Huinca Renancó, le negaron el ingreso por no tener un hisopado negativo de coronavirus. Le realizaron el test en el lugar y le dio resultado «dudoso», por lo que lo obligaron a regresar de inmediato a Neuquén.
Pablo Musse durmió dos horas y tuvo que emprender el viaje de vuelta, escoltado por ocho patrulleros hasta la localidad de 25 de Mayo, en La Pampa, para que no rompa ninguno de los protocolos sanitarios ni las medidas de distanciamiento social. El viaje de vuelta fue tortuoso ya que no pudieron parar en ningún baño y su cuñada, relató, «tuvo que hacer sus necesidades en medio del campo».
Pero no solo eso. En medio de la Ruta del Desierto, Musse quiso parar para poder descansar y seguir viaje, lo que fue negado por la Policía, quien lo obligó a seguir manejando hasta 25 de Mayo. El pedido del hombre quedó grabado ya que, según él mismo afirmó durante el diálogo, quería dejar constancia por si sufría un accidente de tránsito.
Finalmente, la hija de Musse, Solange falleció esta mañana y su padre no pudo llegar a verla. Por el momento, desde el COE no informaron el resultado oficial del segundo hisopado.





































































