La pequeña Ámbar, que sufrió quemaduras en su cuerpo a causa de la explosión de una manguera de calefacción en un colectivo interurbano de Córdoba, evoluciona de manera favorable. La menor pasó este jueves del quirófano a la sala de curación.
La directora del Hospital Infantil, Susana Pardini, precisó a la emisora Cadena 3, que la niña se encuentra «en aislamiento, al cuidado de la mamá».
Detalló además, que “las lesiones en el cuero cabelludo y en la cara, evolucionan bastante bien. Queda más difícil las quemaduras en el glúteo, espalda y miembro inferior, que están al control del cirujano plástico”.
Vale recordar que el incidente se produjo el miércoles pasado, cuando la familia Martínez viajaba en una unidad de Cooperativa La Calera, que los trasladaba de esa ciudad hacia Córdoba.
Durante el viaje, una manguera de calefacción explotó y derramó agua caliente sobre los integrantes de la familia. Agustín Martínez viajaba con su esposa y sus dos hijos: Ámbar, de un año y siete meses, y Mateo de dos meses.



































































