El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, anunció que decretó la intervención federal a las fuerzas de seguridad en Brasilia tras los ataques que cientos de simpatizantes de su antecesor, Jair Bolsonaro, perpetraron contra las sedes de los tres poderes públicos, en la capital, y advirtió que los «terroristas» que los protagonizaron «pagarán con toda la fuerza de la ley».
«Decreto la intervención federal en el distrito federal, que se limita al área de la seguridad pública, con el objetivo de poner fin al grave comprometimiento del orden público», leyó Lula en un mensaje televisado.
Tras el anuncio de intervención, la AGU (organismo de asesoramiento legal del Ejecutivo) solicitó la prisión in fraganti de todos los participantes y cárcel al destituido secretario general de seguridad del DF, Anderson Torres, quien fue ministro de Justicia y Seguridad Pública de Jair Bolsonaro entre 2021 y 2022. En las horas previas, videos de la acción bolsonarista con la colaboración de la Policía Militar de Ibaneis Rocha se viralizaron en las redes sociales.
La intervención decretada en Brasilia será hasta el 31 de enero, cuyo objetivo será «poner fin» a los actos de violencia en las instituciones del poder público.
Decreto assinado por Lula para intervenção federal no Distrito Federal. #EquipeLula pic.twitter.com/1gHjIuDGLf
— Lula (@LulaOficial) January 8, 2023
«Esos vándalos, que podemos llamar nazis fanáticos, stalinistas fanáticos o mejor fascistas fanáticos, hicieron lo que nunca se hizo en este país», dijo en relación con los atacantes.
Agregó que van a «descubrir quienes son los financistas de estos vándalos que fueron a Brasilia», además de asegurar que «todos pagarán con la fuerza de la ley el gesto antidemocrático».
Lula también responsabilizó a su antecesor, a quien llamó «genocida», y acusó al agronegocio y a las mafias de la minería de financiar estos movimientos golpistas.





































































