El argentino Gustavo Fernández quedó a un paso de coronar el Grand Slam en tenis adaptado luego de ganar el domingo por primera vez el torneo de Wimbledon en Londres con una victoria sobre el número uno del mundo, el japonés Shingo Kunieda, por 4-6, 6-3 y 6-2 en la final.
El cordobés, nacido en Río Tercero hace 25 años, pudo tomarse revancha por las dos definiciones perdidas en el All England Club en 2017 y 2018, con lo que se transformó en el primer argentino en consagrarse como singlista campeón en la Catedral del tenis.
El «Lobito» Fernández tendrá como próximo desafío la conquista del Abierto de Estados Unidos en septiembre para ingresar en la historia como ganador del Grand Slam, que consiste en coronar en una misma temporada los cuatro torneos más importantes del circuito profesional.
El argentino fue campeón este año del Abierto de Australia y luego de Roland Garros y sumó el quinto título de Grand Slam y el tercero en lo que va del año, ya que se había impuesto en Australia y en Roland Garros.
Fernández remontó el partido ante Kunieda tras perder el primer set 4-6, y se impuso por 6-3 y 6-2.
Gusti, tiene 25 años y es hijo del destacado ex basquetbolista de la Liga Nacional y actual entrenador de Estudiantes de Olavarría, Gustavo Ismael Fernández. Logró el quinto Grand Slam de su carrera en un lugar que hasta ahora le había sido esquivo: había perdido las finales de 2017 y 2018 y pudo tomarse revancha este año.




































































