El gobernador Martín Llaryora aseguró ayer que sus legisladores votarán dicho proyecto, recientemente anunciado por la ministra Bullrich, para erradicar a los violentos del deporte y los estadios
El gobierno Nacional, representado por la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, presentó este jueves en Córdoba el proyecto de ley antibarras, con la intención de erradicar la violencia y el lucro ilegal en el fútbol argentino.
La iniciativa, que ya ingresó a la Cámara de Diputados de la Nación para su tratamiento, busca implementar medidas contundentes y más severas contra los grupos violentos conocidos como barras bravas.
El ministro de Seguridad de la provincia de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, acompañó a la ministra Bullrich en la presentación y adelantó el firme apoyo del Gobierno Provincial a esta iniciativa, tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado de la Nación.
En la misma línea, el gobernador Martín Llaryora, dijo que sus legisladores votarán dicho proyecto, para erradicar a los violentos del deporte y los estadios.
«El deporte tiene que ser vinculado a la vida sana y a los partidos tiene que poder ir la familia. El deporte tiene que ser sinónimo de amistad y por eso se tiene que desarrollar en paz. Y por eso tenemos que tener también la legislación para que las mafias, que están también en el deporte utilizando la violencia para negocios ilícitos, también sean combatidas», sostuvo el mandatario.
Por su parte, Bullrich afirmó que la formación desarrollada en Córdoba «es la de mayor jerarquía que tiene Argentina; el año pasado se capacitaron 1.300 efectivos de distintas fuerzas, desde el norte al sur del país, y este año estamos sumando otros 300 efectivos de la zona centro del país y de CABA, con lo cual cada vez tenemos más efectivos con capacidades para combatir el narcotráfico».
También destacó que la instrucción de los efectivos es fundamental para que «puedan tener un conocimiento estricto y a fondo de cómo son las modalidades y las formas que tiene el narcotráfico y sus delitos asociados, como el sicariato, el intento de toma territorial y el lavado de activos».






































































