El Tribunal Oral Federal 1 ordenó la liberación del ex ministro de Planificación Federal Julio De Vido en la causa Río Turbio donde lo investigaban por desvío de fondos públicos. Además, el tribunal tomó la misma decisión con Roberto Baratta, quien era su número dos en Planificación y que también estaba detenido en este expediente.
De Vido estaba detenido con una pulsera electrónica en su casa de la localidad boanerense de Zárate desde diciembre pasado. Previamente había estado dos años preso en la cárcel federal de Marcos Paz. Esa detención domiciliaria era la única restricción que pesaba sobre el ex funcionario, que ahora quedó libre.
La decisión salió con la firma de los tres jueces del TOF 1 José Michilini, Adrián Grunnerg y Ricardo Basilico.
De Vido ya había sido beneficiado con el cese de la prisión preventiva en la causa de los cuadernos de las coimas. El caso de supuesta corrupción en la mina de Río Turbio -ahora bajo la intervención de Aníbal Fernández- era el único expediente que lo mantenía detenido. El ex ministro también acumula una condena por su responsabilidad en la tragedia de Once donde murieron 52 personas.
Los jueces dispusieron que a De Vido le quiten la tobillera electrónica y ordenaron una serie de condiciones para que esté en libertad: tiene que presentarse todos los meses ante el tribunal oral y se mantuvo la prohibición de salida del país y la retención de su pasaporte.





































































