El ex ministro de Planificación Federal Julio de Vido y el ex secretario de Coordinación de esa cartera Roberto Baratta pudieron abandonaron el penal de Ezeiza este sábado a la madrugada luego de que la Cámara Federal de Casación le indicara al Tribunal Oral Federal 7, a cargo de la causa de las fotocopias de los cuadernos, que haga efectiva las excarcelaciones dictadas a última hora de ayer.
El exministro llegó anoche cerca de las 2 de la madrugada a su chacra de Zárate, acompañado por su mujer Alessandra Minnicelli y uno de sus hijos.
Pese a haber abandonado el penal de Ezeiza, el exministro De Vido deberá cumplir con una detención domiciliaria que le fue impuesta por el TOF 1 en el marco de la causa en la que se investigan supuestos desmanejos con dinero público que debía destinarse a la mina de carbón de Río Turbio.
Baratta, en tanto, cumple con el requisito de una tobillera electrónica, a sólo efecto de monitoreo, y se encuentra en su domicilio del barrio porteño de Belgrano, indicaron a Télam fuentes de su defensa.
La Justicia entendió que tanto De Vido como Baratta son dos personas claves para explicar el funcionamiento de recaudación ilegal que implementó el kirchnerismo mientras Cristina y Néstor Kirchner estuvieron en la Casa Rosada, más conocido como los cuadernos de las coimas. Ambos fueron procesados por el juez Claudio Bonadio como organizadores de la asociación ilícita que describió el chofer Oscar Centeno.
Sin embargo, la situación procesal de los detenidos dio un vuelco cuando los jueces Diego Barrotaveña, Daniel Petrone y Ana María Figueroa de la Cámara de Casación pidieron revisar la situación de los imputados ante los nuevos parámetros fijados por el Congreso y cuestionaron que tribunal oral no haya explicado por qué mantuvo la prisión preventiva sobre los procesados y, en cambio, no aplicó otras medidas menos nocivas.
De Vido, fue condenado a cinco años y ocho meses de prisión por haber sido partícipe necesario de la tragedia de Once (52 muertos), pero esa condena todavía no fue confirmada por la Cámara de Casación. Ahora enfrenta un juicio por la causa conocida como «Vialidad», donde comparte el banquillo de los acusados con la vicepresidenta Cristina Kirchner, por la adjudicación de obras viales en la provincia de Santa Cruz de manera favorable al empresario Lázaro Báez.




































































