Entre las medidas dispuestas para evitar la propagación del coronavirus en Córdoba desde el principio de esta semana, se encuentra la restricción a los cultos, hasta el 26 de octubre.
Frente a esta situación, el arzobispo de Córdoba, Carlos Náñez, emitió un comunicado afirmando que las sedes de la Iglesia Católica en los seis departamentos alcanzados no se adecuarán a la medida y celebrarán misas como hasta el momento.
«Ante la perspectiva de suspender las celebraciones litúrgicas, he recurrido a la autoridad provincial, manifestando mi malestar y mi propósito de no acompañar esas medidas, que estimo exageradas, y que afectan a la salud espiritual de las personas, especialmente en un tiempo de cuarentena prolongada. Es mi deseo seguir solicitando un diálogo franco sobre el particular con las autoridades», expresó Náñez.
En la misma línea, indicó que no ve dificultad en atender «la imperiosa necesidad espiritual de todos los fieles» observando las medidas protocolares dispuestas para la celebración de los cultos.
Asimismo, señala que «para una salud cuidada, todos los aspectos de nosotros mismos deben estar equilibrados. Mente, cuerpo y espíritu tienen que estar en armonía unos con otros. No podemos centrarnos, solamente, en lo material y descuidar lo espiritual. Así nos lo enseña la buena ciencia, a lo que se agrega la experiencia de la situación que estamos padeciendo desde marzo».
Concluye: «Albergamos la esperanza que nuestra autoridades puedan comprender esta necesidad vital y posibilitar también la atención de la salud espiritual de los ciudadanos».




































































