La industria automotriz continúa viéndose afectada por la crisis económica del país. La semana pasada le tocó a Renault y esta semana a Iveco, que suspendió a 900 empleados de su planta ubicada en Ferreyra, sólo funcionarán 10 días en el mes de marzo, según fuentes gremiales.
Desde la compañía expresaron que «en función de los niveles actuales de demanda del mercado y de los stocks existentes se está llevando a cabo un proceso de suspensiones con pago de haberes».
La medida viene golpeando al sector desde hace unos meses, y según destacó Leonardo Almada, vocero de Smata, no sólo afecta a la planta sino también a otras industrias productoras de insumos. «En la industria automotriz, estos efectos se multiplican por cuatro. Son muchos los compañeros que están preocupados por esto», señaló a Cadena 3.
De esta manera, los empleados del sector automotriz afectados por suspensiones o despidos ya alcanzan los 4.000 en todo el país.
La crisis es generalizada en el sector automotriz, al cierre de Metalpar se sumó la suspensión de 2 mil trabajadores en PSA Argentina (Peugeot-Citroën), 700 en Honda, 1.500 en Renault. En tanto, Fiat Chrysler Automobile (FCA) suspendió 2 mil operarios el viernes pasado. A ese raid de suspensiones se sumó la aprobación del plan preventivo de crisis en la fábrica de neumáticos Fate, donde se esperan 430 despidos.




































































