Al menos 22 grandes incendios están ardiendo en California, donde las condiciones secas y ventosas y las altas temperaturas récord alimentan las llamas desde hace semanas en algunas áreas.
Según el Centro Nacional Interagencial de Bomberos (NIFC por sus siglas en inglés), actualmente hay 76 enormes incendios forestales en los Estados Unidos, y California es el estado más afectado. En lo que va del año se quemaron más de 4,8 millones de hectáreas en todo el país, según el NIFC. Casi 850.000 de esas hectáreas se quemaron en California.
Varios residentes de viviendas cercanas a las montañas han sufrido quemaduras graves y se cree que cientos, si no miles, de casas y otros inmuebles fueron dañados o destruidos por el llamado incendio North Complex al noreste de San Francisco, detallaron las autoridades.
Unas 20 mil personas estaban bajo ordenes de evacuación o advertencias en los condados de Plumas, Yuba y Butte.
El fuego, que ha estado ardiendo durante semanas en los bosques y estaba contenido en un 50%, creció a seis veces su tamaño entre el martes y el miércoles, cuando los vientos con ráfagas de 72 km/h (45 mph) abrieron un camino de destrucción a través de terrenos montañosos y colinas resecas.
Ante la dramática situación, el Servicio Forestal de Estados Unidos, anunció el miércoles el cierre temporal de los 18 Bosques Nacionales en California. «Estos cierres temporales son necesarios para proteger al público y a nuestros bomberos, y los mantendremos en su lugar hasta que las condiciones mejoren», dijo el guardabosques regional Randy Moore.
«Les pido a todos los californianos y visitantes que tomen estos cierres y evacuaciones en serio por su propia seguridad y permitir que nuestros bomberos se concentren en la misión de sofocar estos incendios de manera segura», agregó Moore.
El incendio de North Complex es uno de una veintena en el estado, incluidos tres de los cinco más grandes ocurridos a la fecha, en medio de condiciones de viento y sequía.
Desde mediados de agosto, los incendios en California dejaron como saldo ocho personas muertas, destruyeron más de 3.600 estructuras y obligaron a evacuar comunidades cerca de la costa, en al zona vinícola y en la Sierra Nevada. En el estado de Washington, también en la costa occidental de Estados Unidos, más hectáreas ardieron en un sólo día en comparación con las que los bomberos atienden de manera habitual todo el año.




































































