El presidente electo Alberto Fernández aseguró en la noche de este martes ante una multitud en Plaza de Mayo, que «los únicos privilegiados» en su gobierno serán los débiles, los excluidos, «los que no tienen trabajo y quienes pasan hambre»; afirmó que va a cuidar «el bolsillo y los derechos de cada uno».
Junto a la vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner, Fernández habló desde un palco frente a la Casa Rosada e indicó que ambos están «representando a los que padecen, a los que sufren, a los que se quedaron sin trabajo, sin escuela, a los que deambulan en esta ciudad buscando el techo de un banco para pasar la noche».
Al cerrar la jornada de festejos con motivo del cambio de gobierno, Fernández hizo una fuerte apelación a la unidad «para poner a la Argentina de pie» y sostuvo que el peronismo «no va a dividirse nunca más», porque en ese contexto «ellos se hacen fuertes», en referencia a la oposición.
Y a quienes «creyeron en esas políticas» les dijo «espero que hayan entendido cómo funciona eso: es un sistema que sólo beneficia a unos pocos y castiga a las mayorías populares». Por ello pidió que «recordemos el pasado para no repetirlo, porque el tiempo que se inicia es un tiempo distinto».
Cuando la multitud en ese punto empezó a insultar al ex presidente Mauricio Macri, hizo gestos para cesar el conocido cántico y enfatizó que «todo eso ya pasó, lo importante es que hoy en esta Plaza estamos Cristina y estoy yo, estamos todos unidos para sacar adelante a la Argentina».
«A la meritocracia del individualismo, a la política del ‘salvate vos y que el otro se arregle’, vamos a imponerle la solidaridad que siempre nos hizo vivir», porque «somos un movimiento político que nació a la faz de la Tierra para ser solidario con el prójimo», aseveró.
Como lo había hecho en su mensaje ante la Asamblea Legislativa, el presidente cargó contra el sistema judicial que, reclamó, «deje de servir a los poderosos para perseguir a los opositores, que utiliza la prisión preventiva para amedrentar opositores» y anticipó que «vamos a terminar con todo eso».
«En la Argentina que se viene se terminaron los operadores judiciales, los operadores de la inteligencia, los jueces en los que se expresan esos operadores y los linchamientos mediáticos que todos los días soportamos», y poder tener así «un sistema judicial que no nos avergüence», afirmó.
También aludió a uno de los ejes centrales de lo que será su política social, al puntualizar que «vamos a ponerle fin al hambre, porque saber que hay un argentino pasando hambre es algo que debe avergonzarnos», y pidió «unir nuestro esfuerzo para que nunca más falte un plato de comida en la casa de cada argentino».
«Yo estoy seguro que así como tenemos que resolver problemas en la economía, enfrentar los problemas que la deuda externa nos depara, tenemos que preocuparnos por los que están sin trabajo, por los que hoy temen perder su trabajo, y para ello vamos a empezar a ocuparnos por vivir en una sociedad mejor», enfatizó.
Reiterando conceptos de su discurso en la Asamblea Legislativa, dijo que privilegiará a «los débiles, los excluidos, los que no tienen trabajo y quienes pasan hambre», y «cuidará el bolsillo y los derechos de cada uno de nosotros» y que en su gestión se impondrá la «solidaridad que siempre nos hizo vivir».
Fuente: Télam




































































