El fallecimiento fue confirmado este viernes. Tenía 94 años y dedicó 46 a la búsqueda de su nieto, hijo de Silvina Parodi, su hija mayor, desaparecida en 1976 durante la última dictadura militar
A los 94 años, falleció este viernes en Córdoba, Sonia Torres, la referente de Abuelas de Plaza de Mayo en la provincia. La noticia fue confirmada por Prensa Abuelas en la tarde de ayer y sus restos son velados este sábado desde las 10 en la casa de Sonia Torres, ubicada en Manuel de Falla 7.384.
A pesar de que no se conoció el motivo detrás del fallecimiento, revelaron que la referente de la lucha por los derechos humanos sufría varios problemas de salud.
Sonia dedicó 46 años de su vida a buscar a su nieto, hijo de Silvina Parodi, su hija mayor y de Daniel Francisco Orozco, su yerno. Por su lucha, recibió numerosas distinciones. Entre otras, fue nombrada Doctor Honoris Causa por la Universidad Nacional de Córdoba.
Sonia Torres inició la búsqueda de su hija Silvina Parodi de Orozco cuando esta desapareció a manos del terrorismo de Estado en 1976.
De acuerdo con la información recopilada por Télam, la militancia de Sonia comenzó en 1976 después de que el 26 de marzo de ese mismo año su hija Silvina, que tenía 20 años y estaba embarazada de seis meses, y su yerno Daniel, de 22, fueran secuestrados de la casa que compartían en barrio Alta Córdoba.
Según los datos que pudieron recuperarse en los registros, la pareja estuvo detenida en el Centro Clandestino de Detención, Tortura y Exterminio de La Perla, ubicada a la altura del kilómetro 12,5 de la ruta 20.
Hasta el momento, nunca pudo precisarse cuál fue el destino que habrían tenido Silvina, debido a que Abuelas de Plaza de Mayo descubrió que Daniel habría sido fusilado días después de haber ingresado al centro. De acuerdo con los testimonios que se tomaron durante el Juicio a las Juntas Militares, los restos de Orozco fueron desaparecidos en el territorio aledaño al centro.
En el caso del hijo del matrimonio, los testigos confirmaron que la joven estuvo con vida hasta después del nacimiento del bebé, debido a que la habrían trasladado a la Maternidad provincial de Córdoba para que diera a luz el 14 de julio de 1976. «Tenía la pancita torturada, quemada por la picana y cigarrillos», describió una testigo tras asegurar que la escuchó gritar y decir «que no quería que el bebé naciera porque se lo iban a robar».
Aparentemente, la mujer habría nombrado al recién nacido como Daniel Efraín, pero luego la derivaron a la cárcel de mujeres «El Buen Pastor», localizada en la capital cordobesa. Para ese entonces, madre e hijo ya habrían sido separados y no se han encontrado otros indicios sobre el paradero de alguno de los dos.
Por su parte, el gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, lamentó el fallecimiento de Sonia Torres con un mensaje a través de sus redes sociales, en el que manifestó que «es una pérdida irreparable para el pueblo», en referencia a la lucha social que impulsó junto al resto de la organización de derechos humanos.
«A 40 años del retorno de la democracia, su legado y trabajo seguirán siendo un faro en la búsqueda permanente de Memoria, Verdad y Justicia», afirmó el candidato a presidente por Hacemos por Nuestro País, quien compartió una fotografía junto a la militante.
Además, el titular de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, Horacio Pietragalla Corti, se sumó a las condolencias en las redes sociales al señalar que «su búsqueda no fue en vano, gracias a su lucha muchos pudimos recuperar nuestra historia».
«Tantos años de amor dejan marca imborrable. Seguiremos buscando a tu nietx. Te quiero y nunca te olvidaremos», concluyó sobre la misión que no pudo cumplir en vida Sonia, quien en más de una ocasión confesó: «Mi deseo más grande es poder abrazarte. Hasta encontrarte, tengo tatuada en el corazón la esperanza».





































































