Luego del anuncio del presidente Alberto Fernández, que fue breve y se hizo desde la Quinta de Olivos, sobre el esperado acuerdo sellado con el Fondo Monetario Internacional, las reacciones no tardaron en llegar. Todo el arco empresario se manifestó a favor y celebró el principio de entendimiento entre la Argentina y el organismo internacional.
La reacción más rápida fue la de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC) que mediante un comunicado acompañó el acuerdo preliminar alcanzado entre el Gobierno argentino y el FMI y señaló que «el crecimiento económico no solo es necesario para mejorar las condiciones de vida de la población, sino también para generar recursos genuinos que permitan concretar los pagos tanto a los organismos multilaterales de crédito como a los acreedores privados».
En la misma línea, advirtió que «un cambio en el perfil de vencimientos de la deuda resultaba indispensable para que el país pueda crecer y el Estado sea capaz de honrar sus compromisos».
Además, ahora esperan que en las próximas semanas «se definan adecuadamente los detalles del entendimiento». Pero más allá de la cuestión de la deuda, el país «registra múltiples falencias que resulta necesario abordar» si se aspira a lograr el progreso económico y social.
Por último, manifestaron «plena vocación de colaborar» con las autoridades en dicha tarea y convocan a los diversos actores del quehacer nacional a ser parte de ese proceso.
«En virtud del principio de acuerdo entre Argentina y el Fondo, el G6 manifiesta su apoyo a las gestiones que permitan promover el progreso de Argentina y el cumplimiento de los compromisos asumidos, como herramienta para lograr el desarrollo socioeconómico del país y una inserción internacional inteligente», indicaron desde la UIA.
Los industriales Pymes Argentinos (IPA) fueron otros de los que celebraron el acuerdo: Esto «garantiza las condiciones de desarrollo de las Pymes industriales», señalaron.
El presidente de la entidad, Daniel Rosato, respaldó de manera contundente la renegociación de la deuda pública y aseguró que los términos del entendimiento «generan las condiciones para apuntalar el desarrollo de la actividad productiva de las fábricas argentinas», iniciado con el modelo de reindustrialización nacional.
«Este acuerdo, que dejó de lado las viejas recetas de reformas estructurales, permitirá mantener el crecimiento de una actividad que durante el 2021 mostró la capacidad de generación de riquezas para el país, con eje en las pymes industriales que rejuvenecieron y pudieron generar empleo, además de producción», señaló Rosato.
Por otro lado, desde ADIMRA valoraron «los ejes que se priorizaron en esta negociación». Y en este sentido, Orlando Castellani, presidente de la entidad, aseguró que «arribar a buen término en esta negociación contribuirá a estabilizar la macroeconomía y tendrá un impacto positivo en la generación de nuevas inversiones que generará más y mejor empleos en la sociedad».
Por último, según consigna Clarín, un comunicado del G6 – que nuclea a ADEBA, la Cámara de la Construcción, la CAC, la UIA, la bolsa de Cereales y La Rural-, también manifestó su apoyo y aseguró que «la concreción de un acuerdo será fundamental para lograr objetivos como el fortalecimiento nacional e internacional para el sector privado, la generación de empleo, desarrollo federal y pyme, entre otros».





































































