El empresario y ex legislador, será con 35 años el presidente más joven de la historia de Ecuador, confirmando un cambio que pedía el electorado en un país marcado por la violencia y el narcotráfico
Daniel Noboa, ex legislador y empresario, es el nuevo presidente de Ecuador. Con cinco puntos de diferencia, el político de 35 años superó a la candidata del correísmo Luisa González. Se trata de la segunda vez en la que el partido del ex presidente Rafael Correa pierde en un balotaje.
Con el 93% de las mesas escrutadas, el binomio de Noboa y Verónica Abad se coronó vencedor de esta segunda vuelta con el 52,2% de los votos, dejando atrás a la fórmula González y el exaspirante a la presidencia Andrés Arauz, que acumularon un 47,8%.
Noboa, del partido Acción Democrática Nacional, es hijo del magnate bananero Álvaro Noboa, quien se postuló sin éxito para la presidencia hasta en cinco ocasiones.
El presidente saliente, Guillermo Lasso, convocó en mayo a elecciones anticipadas para evitar un juicio político por cargos de haber ignorado advertencias de malversación de fondos en un contrato de una empresa estatal, cargos que él niega.
Por lo tanto, Noboa solo gobernará hasta mayo de 2025. Ese año, se celebrarán elecciones nuevamente.
El presidente electo agradeció a González, que le tendió la mano para llegar a acuerdos y tomar las medidas que necesita el país, profundamente golpeado por la violencia.
«A los que no votaron por nosotros, pues nuestras felicitaciones, porque ha ganado aquel candidato que eligieron y, como ecuatorianos, también abrazarlos», dijo González, que, sin embargo, le pidió a Noboa que cumpla con sus promesas a estudiantes, jóvenes y ancianos.
La violencia, que el gobierno saliente del presidente Lasso atribuye a las bandas de narcotraficantes, es el problema más acuciante para el país.
Alcanzó un punto culminante durante la campaña con el asesinato del candidato anticorrupción Fernando Villavicencio en Quito antes de la primera vuelta de agosto.
En materia de seguridad, Noboa dijo en campaña que los convictos más peligrosos deberán ser retenidos en barcos prisión y que utilizará la tecnología para combatir el crimen.
También quiere penalizar el consumo de drogas a pequeña escala, crear un sistema de jurados para delitos graves e invertir en tecnología, como drones y radares, para atacar a la delincuencia en la frontera, foco del tráfico de drogas.
Con información de BBC






































































