Tras las críticas de las cámaras empresarias, se acordó con el gremio que lidera Armando Cavalieri que el bono se compute para la futura paritaria
Con la devaluación y la caída de precios tras las PASO, los sindicatos salieron a exigir una recomposición salarial para evitar una nueva caída de sus ingresos. En este marco, se informó que la Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios (FAECyS) había solicitado a las cámaras empresariales un reajuste para los meses de julio-agosto-septiembre, donde había conseguido una suba del 27 por ciento.
Más allá de los porcentajes, se había anticipado que la mejora podría ser en forma de bono, y esa fue la salida que se utilizó; ya que no solo servirá como paliativo para los ingresos de los mercantiles, sino para calmar las aguas entre el empresariado y el Gobierno.
A los efectos, el sindicato que encabeza Armando Cavalieri y las patronales acordarán el pago del bono de 60.000 pesos a cuenta de la paritaria, que se pagará en dos cuotas de 30.000 pesos; la primera durante este mes y la otra en octubre. De esta forma dejarán correr los aumentos del citado trimestre y volverán a negociar en octubre, de cara al último trimestre del año, donde ese importe podrá ser absorbido por la paritaria e incorporarse al básico de convenio.
Cómo quedará el salario inicial: críticas del sector empresarial al Gobierno
En caso de sumarlo, el salario inicial para los empleados de comercio sería de 316.000 pesos a partir de octubre. Fuentes gremiales revelaron a iProfesional que «entre el viernes y el lunes se va a definir la letra fina del acuerdo pero está confirmado que el bono se va a pagar y se incorporará a la paritaria, tal como planteó el ministerio de Economía».
No obstante, tanto la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC) como la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) expresaron su «profunda preocupación en relación al otorgamiento de una suma a trabajadores del sector privado recientemente anunciada por el Gobierno Nacional» y ratificaron que «son las negociaciones paritarias el ámbito donde deben determinarse las remuneraciones, toda vez que allí se pueden conciliar las legítimas pretensiones de los trabajadores con las reales posibilidades de las empresas de cada sector».
El titular de la CAC, Natalio Mario Grinman, reconoció que «somos conscientes del deterioro que el poder adquisitivo de los salarios experimenta mes a mes de la mano de la persistente y elevada inflación que soporta la economía nacional, producto de desequilibrios de larga data». Y advirtió que «buena parte de las empresas del país se encuentra en una delicada situación, debido justamente a una macroeconomía desordenada y con un estancamiento que ya acumula una década, lo que hace inviable que puedan afrontar la suma fija».
El empresario explicó que «la suma fija acabará por implicar un aumento de costos significativo para numerosas firmas, ya exhaustas por una elevadísima presión tributaria, legislación laboral vetusta, trabas al comercio exterior, regulaciones excesivas y un entorno macroeconómico por demás adverso». En la paritaria además interviene la Unión de Entidades Comerciales Argentinas (UDECA) para un encuentro a mediados de la semana que viene.




































































