El vocero presidencial Manuel Adorni confirmó la decisión del Gobierno para aquellos trabajadores del Estado que participen de la marcha del próximo miércoles
El vocero presidencial, Manuel Adorni, confirmó este jueves que los empleados estatales que participen de la huelga general convocada por la CGT, verán descontado el día de trabajo. Esto comprende a las órbitas públicas dependientes de la Nación.
El paro será el próximo miércoles 24 de enero.
«El salario es una contraprestación y quien no trabaja es razonable que no cobre», expresó Adorni en su usual conferencia de prensa.
Los comentarios de la rueda de prensa en Casa Rosada no hicieron más que dejar en claro la convicción del Gobierno para desarticular la movilización de la semana próxima, que se estima será amplia y masiva en varios puntos del país, con epicentro en la CABA.
«Seguimos esperando los argumentos del por qué del paro, que no nos terminan de quedar claro», agregó Adorni antes de recordar que ya está abierta la línea 134 para que hagan la denuncia quienes se sientan amenazados y obligados a adherir a la medida de fuerza.
En cuanto a la medida de fuerza que promueve la CGT, Adorni consideró que «no existe razón» para realizar un paro general: «Al menos las explicaciones que han dado son casi infantiles, esto de ‘es para voltear tal o cual cosa’ no lo entendemos». Además, al ser consultado sobre si el gobierno nacional cuestiona la legalidad de la medida del 24 de enero, advirtió: «En cuanto a lo jurídico, llegado el caso habrá novedades».
En otro momento de la rueda de prensa, Adorni habló del debate legislativo que se realiza por la ley ómnibus y reiteró que el oficialismo mantiene su idea de «sesionar lo antes posible, se verá si esto se puede dar este sábado o en los días subsiguientes».
En el tramo final de la conferencia que ofreció en Casa de Gobierno, el portavoz confirmó que el Consejo del Salario se convocará en los próximos días y se tomó un minuto para analizar la decisión de La Rioja de emitir una cuasimoneda: «Cada provincia tiene libertad, si consideran correcto pagarles a sus empleados públicos con papeles emitidos por la misma provincia, bienvenido sea, nosotros no nos metemos».
En cuanto al efecto contagio que esto podría provocar en otras regiones del país, Adorni sentenció: «Considero que la gran mayoría (de los gobernadores) entiende que no se puede gastar más de lo que se tiene y están ajustando sus cuentas para que eso sea así. No nos preocupa porque, además, jamás van a ser rescatadas (esas cuasimonedas) por el gobierno nacional».






































































