Tras el asesinato del Inspector de la Policía Federal Juan Pablo Roldán en Palermo, la Ciudad de Buenos Aires retoma el proceso de licitación para la compra de 300 pistolas Taser.
Mientras desde la Casa Rosada rechazan su uso, el vicejefe de Gobierno de la Ciudad, Diego Santilli, dijo que avanzarán en la adquisición de las pistolas Taser, un proceso que había arrancado el año pasado y que luego había sido paralizado.
«Reiniciamos el proceso de compra de 300 taser para distribuir en nuestras fuerzas. La forma segura de accionar de la policía es su capacitación y entrenamiento. En la Ciudad de Buenos Aires cada policía para ingresar y ser de la fuerza tiene dos años de formación. Nosotros llevamos de 1 año a 2 de formación brindándole a los efectivos toda la capacitación que tiene que tener. Después tiene que utilizar todas las herramientas que tienen a su disposición: Las tonfas, la pistola taser y sus armas reglamentarias» dijo Santilli.
En la misma línea, el funcionario detalló que el costo ronda entre los 500 y 600 dólares por unidad, y que serán complementarias al arma reglamentaria.





































































