La Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA) volvió a exhibir datos que exponen la sistemática caída en el consumo interno
El consumo de carne vacuna volvió a caer en julio, según indicó la Cámara de la Industria y Comercio de las Carnes (Ciccra). En los primeros siete meses del año, se habrían consumido 1.248 millones de toneladas, unas 205 millones de toneladas por debajo del mismo período que en 2023.
En enero-julio de 2024 el consumo aparente de carne vacuna por habitante habría sido equivalente a 45,6 kilos/año, ubicándose 15,1 % por debajo del promedio alcanzado en enero-julio de 2023 (-8,1 kilos/habitante/año). Por su parte, el promedio móvil de los últimos doce meses se ubicó en 47,7 kilos en julio, es decir 11,7 % por debajo del promedio de doce meses atrás (-6,3 kilos/habitante/año).
Esta caída se produce en medio de una fuerte recesión y de una baja sustantiva del poder adquisitivo de la población.
Además, en los primeros siete meses de 2024 se produjeron 1.779 millones de toneladas de carne vacuna (-8,8% anual), lo que implica una reducción de la cantidad ofrecida equivalente a 170,66 millones de toneladas.
En tanto, las exportaciones de carne vacuna habrían crecido 530,6 millones en lo que va del año, suponiendo un promedio mensual exportado de 76 millones.
China permanece como principal destino, con un aumento del 14,9% en las exportaciones en junio y llegó al 70,1% del total exportado. No obstante, el precio promedio por tonelada exportada al país asiático cayó un 19% anual, situándose en 3203 dólares.
La caída en los precios promedio de exportación se replicó en casi todos los destinos, con una baja del 13,2% en comparación con junio del año pasado. Aunque las exportaciones totales aumentaron un 13,6% anual en junio, la facturación cayó un 1,4% debido a la disminución del precio promedio.
Para el sector, respecto al consumo interno se esperan signos lentos de recuperación, pero las expectativas de aumentos en los precios de la carne vacuna y porcina se consolidan. El desafío para el mercado local es equilibrar esta demanda con la presión sobre los precios, sobre todo en un contexto donde las exportaciones también juegan un papel clave.
El sector frigorífico se encuentra en una posición compleja, con la necesidad de mantener la competitividad en los mercados internacionales, a su vez que enfrenta el ajuste de los precios. Con las proyecciones actuales, los próximos meses serán cruciales para determinar cómo se estabiliza el precio de la carne.






































































