Desde hace más de dos décadas, el 2 de junio se celebra el Día Nacional del Perro, en homenaje a «Chonino», un can policial que fue asesinado en un operativo en 1983.
Es que la recordada periodista y poeta Cora Cané (fallecida en abril de 2016), quien desde su sección Clarín Porteño impulsó que se eligiera esta fecha como recordatorio de lo que hizo en la década de los 80 «Chonino», un ovejero alemán de la Policía Federal. Su iniciativa tuvo éxito: desde 1996, cada 2 de junio es el Día Nacional del Perro.
La historia de Chonino
Este ovejero alemán nació en abril de 1975, y apenas dos años más tarde lo eligieron para ser parte de la División Perros de la Policía Federal. De rápida comprensión, formó parte del operativo de seguridad en el partido inaugural del Mundial 78, que se disputó en el estadio Monumental entre Alemania y Polonia.
Chonino trabajaba con un guía junto al suboficial Luis Sibert, quien a su vez compartía tareas con otro agente, Jorge Iani. El 2 de junio de 1983, en definitiva, la vida de ellos tres iba a cambiar.
Mientras recorrían Villa Devoto en un patrullaje de rutina, quisieron identificar a dos sospechosos en la Avenida General Paz y Lastra. Sin embargo, cuando les pidieron los documentos, los delincuentes dispararon contra los policías e hirieron a Sibert y a Iani.
Al observar a su guía en el piso, Chonino se abalanzó sobre los agresores y saltó sobre uno de ellos, arrancándole el bolsillo de su campera. El otro atacante, le disparó en el pecho al ovejero alemán, que quedó gravemente herido y que volvió como pudo hasta donde estaba tirado Sibert. Se acostó sobre él, que también estaba gravemente herido, y murió.
El sacrificio de Chonino sirvió para salvarle la vida a Sibert, que luego de una larga recuperación logró dejar atrás las secuelas del disparo. En tanto, Iani no pudo sobrevivir a los disparos y al igual que el ovejero alemán también perdió su vida.
Pero no todo quedaría allí. El fallecimiento de Chonino, además de ser heroico, tuvo un ribete «mágico». Ya muerto, el perro tenía en la boca los documentos del atacante: se habían quedado atrapados en la tela del bolsillo, por lo que finalmente se pudo localizar a los delincuentes y atraparlos.




































































