Por iniciativa de la Organización Mundial de Protección Animal en un congreso celebrado en Viena, se declaró el 4 de octubre de 1929 el Día Mundial del Animal, también conocido como Día Internacional del Animal. Aunque la efeméride festeja a todos los animales, el foco está en los más damnificados, en especial a los que corren peligro de extinción.
La fecha fue elegida en conmemoración de San Francisco de Asís, quien es considerado el primer humano que se concibió a sí mismo en relación con todas las cosas creadas, y que consideraba que todos los seres vivos son criaturas de Dios, incluyendo a los animales.
En 1980, el papa Juan Pablo II declaró a San Francisco patrono de los animales y de los ecologistas. Siendo una de las figuras más importantes del cristianismo, el santo es reconocido por la prédica que hizo por los animales y el medioambiente.

El objetivo de esta celebración es que las personas concienticen sobre su rol clave en la preservación y cuidado de las especies, respetando a todas por igual y protegiendo a aquellas en peligro de extinción.
De acuerdo con investigaciones de la Universidad de Minnesota, el 30% de las especies se extinguió o estuvo en riesgo de extinción en los últimos 30 años.
Asimismo, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza explica en detalle que en la actualidad hay más de 40.000 especies dentro de la «lista roja», conformada por las que están en peligro de extinción.
¿Cuándo fue aprobada la Declaración Universal de los Derechos del Animal?
La Declaración Universal de los Derechos del Animal fue aprobada el 15 de octubre de 1978 por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) y, posteriormente, por la Organización de las Naciones Unidas (ONU). De esta manera quedó asentado que todos los animales poseen derechos.





































































