La Justicia ordenó la detención de siete exmilitares acusados por la muerte del joven de 22 años, que falleció asfixiado hace dos años durante un «ritual de iniciación» en la localidad correntina de Paso de los Libres
La Justicia de Corrientes dispuso la detención de los siete exmilitares que están imputados por el crimen de Matías Chirino, el joven soldado de 22 años al que le quitaron la vida en la Guarnición militar del Grupo de Artillería 3 de la localidad correntina de Paso de los Libres tras un «ritual de iniciación», sucedido en 2022.
La Justicia ordenó «hacer efectiva la prisión preventiva y la inmediata detención» de los exoficiales del Ejército Claudio Andrés Luna, Rubén Darío Ruiz, Hugo Reclus Martínez Tarraga, Darío Emmanuel Martínez, Exequiel Emmanuel Aguilar y Gerardo Sebastián Bautista. La misma medida alcanza al subteniente Facundo Luis Acosta a quien le revocaron la exención de prisión y también ordenaron su inmediato arresto.
Mientras que los restantes dos acusados, la subteniente Claudia Daniela Cayata y el teniente Franco Damián Grupico, quedaron enmarcados bajo la figura de partícipes secundarios de homicidio simple, pero continuarán en libertad.
Chirino, murió ahogado mientras dormía en un colchón en el piso de las instalaciones del Ejército después de un asado en el Casino de Oficiales como bienvenida a ingresantes al Grupo de Artillería de Monte 3 de Paso de los Libres.
Según contó en 2022, Ezequiel Chirino, padre del joven asesinado, durante el asado obligaron a su hijo a tomar alcohol en exceso y afirmó que lo mismo ocurrió con otros dos compañeros.

«Antes de la cena los obligan a desnudarse y tirarse a una pileta con un frío terrible», declaró el padre. Asimismo, relató que los superiores ordenaron que les organizaran un agasajo y «les exigen asado completo, bebidas con especificaciones de marcas».
«Con el estómago vacío los obligaron a beber alcohol en exceso, extendiéndole sus copas, una de ella conteniendo vino con abundante sal, bajo la orden ‘tome, tome’, provocando que perdieran el conocimiento».
La autopsia realizada por orden de la Justicia de Corrientes reveló que el subteniente cordobés falleció de un «paro cardíaco producido por asfixia por alimento», y su familia aseguró desde entonces que su muerte no fue accidental sino que existió «abandono de persona» tras el maltrato dispensado en el asado.
Ahora, el tribunal de Corrientes entendió que «existe relación de causalidad con los maltratos que los imputados le dispensaron prevaleciéndose de la autoridad que tenían sobre el occiso, así como sobre los Subtenientes Rufino Ezequiel Meza y Jorge Manuel Chaile, en el marco de una reunión denominada ‘bienvenida, ritual y/o bautismo de iniciación'».
«La medida que se ajusta a la situación en esta oportunidad y de conformidad a los parámetros establecidos por la casación es la prisión preventiva», establecieron los jueces, por lo que Gendarmería se encargará de su confinamiento hasta que haya lugar en los centros del Servicio Penitenciario Federal.
Al respecto, Enrique Novo, abogado de la querella expresó en declaraciones televisivas que «es lo que la familia requería y necesitaba».
El juicio oral se realizaría «entre octubre y noviembre» de este año, detalló el letrado.






































































