Las empresas encargadas de proveer la medicina prepaga volverán a cobrar a partir de enero de 2022, un copago del 9% sobre el valor de los servicios médicos de prestadores, laboratorios, sanatorios, geriátricos, centros de odontología y de diagnóstico, entre otros.
Pero a su vez, lo que están buscando con este copago es incentivar una reunión con el Gobierno Nacional, a fin de que éste autorice aumentos en las cuotas de las prepagas, y de esta manera dar marcha atrás con la implementación del copago.
La decisión de volver a cobrar un plus a los pacientes fue adoptada por los prestadores de salud luego de recibir la confirmación por parte de las prepagas de que no podrán afrontar el aumento del valor de las prestaciones que se pondrá en marcha a partir del año próximo.
Así lo confirmó la Federación de Prestadores de Salud (FAPS), que justificó la medida en la crítica situación que atraviesa el sector. Según la entidad, los prestadores (incluye hospitales, clínicas, sanatorios, servicios de emergencia médica, geriátricos y otros establecimientos del rubro) trabajan «con ingresos regulados y atrasados respecto a la inflación, lo que genera un desfasaje económico que pone en peligro la sostenibilidad del sistema».
En tanto, la ministra de Salud, Carla Vizzotti convocó para este mediodía a una reunión a las empresas prestadoras de salud. Según explicó la funcionaria, las empresas no necesitan autorización del Poder Ejecutivo para aplicar la medida anunciada. Sin embargo, adelantó que desde el gobierno del presidente Alberto Fernández trabajarán para limitar el impacto en los bolsillos de sus afiliados.





































































