El intendente de la ciudad de Cosquín, Gabriel Musso, decidió vetar la ordenanza que prohibía el uso y venta del glifosato, ya que asegura que se contrapone a las leyes nacionales y provinciales y resulta «inconstitucional».
En esta línea, Musso dijo que si promulgaba la iniciativa aprobada por los concejales de la oposición, la ciudad tendría que afrontar juicios millonarios.
La ordenanza 3735 fue debatida por el Concejo Deliberante y se sustentaba en un proyecto del concejal Raúl Cardinali (Unión por Córdoba), que fue respaldada por todos los ediles opositores y hasta una representante del oficialismo y prohibía el uso y la comercialización del herbicida.
Sin embargo, fue vetada por el Ejecutivo dado que sería contraria a la Ley Provincial 9164 sobre productos químicos o biológicos de uso agropecuario, que resulta de cumplimiento obligatorio para los municipios de la Provincia de Córdoba.
Para reforzar esta decisión, Musso explicó que el glifosato no ha sido prohibido por el SENASA y establecer la prohibición total y absoluta de su venta y uso, podría derivar en una serie de demandas en perjuicio de la Municipalidad de Cosquín.
Sobre el glifosato
El glifosato es el ingrediente activo en herbicidas comercializados en todo el mundo, incluyendo el conocido como Roundup, elaborado por la empresa multinacional Monsanto. Los herbicidas a base de glifosato son ampliamente utilizados para el control de malezas, pues no son selectivos y eliminan toda la vegetación.
En este sentido, un informe científico mundial de Greenpeace detalla los daños que provoca el herbicida en la salud humana, ha sido vinculado a varios efectos crónicos, como defectos de nacimiento, cáncer, neurológicos (se cree que puede provocar la enfermedad de Parkinson), además de otros efectos agudos provocados por el uso directo del producto por los agricultores o por la exposición de los habitantes.
Los defectos congénitos experimentados por mujeres en Argentina y Paraguay pueden ser consecuencia de su exposición al glifosato utilizado en cultivos de soja y arroz transgénicos.
Se indica que estudios científicos demuestran el potencial del glifosato para interrumpir la reproducción, por su capacidad de causar daño mitocondrial, necrosis y muerte celular en células embrionarias y placentarias; y de causar alteraciones endocrinas, incluyendo la interrupción en la producción de progesterona y estrógenos, y el retraso en la pubertad masculina.




































































