El republicano Donald Trump (74) y el demócrata Joe Biden (77), se midieron en la madrugada de este miércoles en el primero de los tres debates que realizarán de cara a las elecciones a la presidencia de Estados Unidos, que se celebrarán el próximo 3 de noviembre.
El primer cara a cara entre Trump y Biden, comenzó a las 21.00 horas, hora local en Cleveland, Ohio; y duró una hora y media (90 minutos).
El primer debate estuvo dividido en seis bloques de 15 minutos cada uno en los que se trataron seis asuntos de actualidad: Los registros de Donald Trump y Joe Biden, la Corte Suprema, el COVID-19, las protestas raciales, la integridad electoral y la economía.
El debate estuvo marcado por un clima tenso entre los contrincantes y chocante para la audiencia, donde Biden, aunque con un tono más moderado, no logró conservar la calma ante las provocaciones de Trump; quien incluso se metió con la vida personal de uno de los hijos del demócrata.
Trump advirtió en el debate sobre un «posibe fraude electoral»
En el tenso debate Trump, el actual presidente de Estados Unidos, advirtió de un «posible fraude electoral» en los comicios de noviembre y aseguró que cuenta con el Tribunal Supremo si hay algún problema en el recuento de votos: «Esto va a ser un fraude como nunca hayan visto», remarcó.
El moderador llamó la atención a Trump, quien no paró de interrumpir a Biden
El moderador del debate, que fue el periodista Chris Wallace (Fox News), sólo tardó 13 minutos en tener que cortar a Trump, que interrumpió constantemente a Biden, y pedir que se calle: «Soy el moderador de este debate, y le agradezco que me deje hacer mi trabajo». Seis minutos después volvió a cortar a Trump: «Señor presidente, ¿me puede dejar hablar?».
Biden perdió los nervios con Trump
Durante el debate Trump y Biden tuvieron varios cruces de palabras más propios de una discusión de bar que de un debate electoral. «Déjame que te haga callar, Joe», le dijo Trump a Biden, que contestó con «¿Te puedes callar, hombre?».
Sobre la pandemia, sobre la ola de protestas contra el racismo, la economía, la sanidad o la propia integridad de las elecciones. No hubo asunto en el que la discusión no acabara en llamas. Antes del minuto cinco, Trump ya había llamado a Biden «socialista». Al cumplirse 10, ya se había referido a la senadora Elizabeth Warren como «Pocahontas» y se había encarado con el moderador, Chris Wallace, una estrella de la cadena conservadora Fox.
Y así durante 90 minutos. En un momento, discutiendo sobre el coronavirus, el republicano insultó a Biden: «¿Has dicho la palabra listo? No uses esa palabra conmigo», señaló, y remató: «Joe, no hay nada de listo en ti». «Oh Dios…», respondió Biden.
En cuanto a los resultados del debate, las encuestas exprés realizadas por las cadenas CNN y CBS, al término del cruce, concedían la victoria a Biden, pero no está claro en qué se traduce eso. Solo un 3% de electores afirma que «probablemente» el debate les ayudaría a decidir el voto, según una encuesta reciente de la Monmouth University. Y solo hay un 5% de indecisos, según la misma universidad. Ese número, con todo, puede resultar decisivo en los territorios bisagra y clave, como el propio Ohio, donde se celebró el evento. Para quienes se sentaron delante de la televisión a tomar una determinación, no hubo sorpresas: cada candidato hizo de sí mismo lo mejor que pudo.



































































