Un cazabombardero Sukhoi Su-30 de la Fuerza Aérea de Venezuela interceptó el viernes a una aeronave de reconocimiento estadounidense Lockheed EP-3 sobre el mar del Caribe, según confirmaron fuentes de ambos países, en un incidente inusual para la región y que tiene lugar en medio de la crisis política desatada este año en la nación sudamericana.
El hecho ocurrió cuando el SU-30 Flanker persiguió a un avión estadounidense EP-3 a una “distancia poco segura el 19 de julio, poniendo en peligro la tripulación y la aeronave”, informó el Comando Sur de Estados Unidos en su cuenta de Twitter.
“Esta acción demuestra el apoyo militar irresponsable de Rusia al régimen ilegítimo de Maduro y subraya la imprudencia y el comportamiento irresponsable de Maduro, que socava las leyes internacionales y los esfuerzos internacionales para contrarrestar el tráfico ilícito”, afirmó.
2 of 2: This action demonstrates #Russia’s irresponsible military support to Maduro's illegitimate regime & underscores Maduro’s recklessness & irresponsible behavior, which undermines int’l rule of law & efforts to counter illicit trafficking. Pics & vids https://t.co/848FdmAeaE pic.twitter.com/1W9syCd1xs
— U.S. Southern Command (@Southcom) July 21, 2019
En la misma línea, enfatizó luego en un comunicado que el régimen “demuestra su desprecio por los acuerdos internacionales que autorizan a Estados Unidos y otras naciones a realizar vuelos de forma segura en el espacio aéreo internacional”.
La unidad militar estadounidense dijo que “después de revisar el video, hemos determinado que el caza de fabricación rusa persiguió al EP-3 a una distancia insegura en el espacio aéreo internacional durante un período prolongado de tiempo, poniendo en peligro la seguridad de la tripulación y poniendo en peligro la misión del EP-3”.
Por su parte, el ‘régimen’ de Maduro mediante su Comando Estratégico Operacional de la Fuerza Armada Bolivariana (CEOFANB), informó el sábado que la aeronave estadounidense era un avión de “espionaje electrónico y de interceptación de telecomunicaciones” que estaba violando los tratados aéreos internacionales.
No obstante, el Comando Sur afirmó que la aeronave EP-3 cumplió con las normas y reglas internacionales y que estaba realizando una misión aprobada y reconocida en espacio aéreo internacional y sobre el mar Caribe.




































































