La enfermera Brenda Agüero (27) está imputada por la muerte de cinco bebés y por haber intentado acabar con la vida de otros ocho, que sobrevivieron.
El peritaje interdisciplinario a la enfermera no pudo detectar indicadores psicopatológicos ni factores que la pongan en riesgo inminente a ella o a terceros. Sin embargo, sí se encontraron algunas respuestas contradictorias y una intención de manipular el curso de la entrevista para evitar profundizar algunos aspectos.
Los estudios comprendieron siete entrevistas a Agüero, utilizando distintas técnicas de exploración psicológica. También se indagó a sus padres, vecinos y ex compañeros de trabajo en las tres instituciones donde trabajó.
El informe resalta una tendencia a interpretar la realidad en forma singular: «Su relato resultó en la generalidad extenso y con dificultades para ajustarse a lo preguntado. Tendiendo a extenderse a temas de su particular interés para, de ese modo, manipular el curso de la entrevista. Cierta resistencia a profundizar aspectos puntuales. Apelando frecuentemente a mecanismos evasivos».
En concreto, el resultado del peritaje indicó que Agüero no posee ninguna patología de base, que comprende sus acciones y da detalles de rasgos de su personalidad. Por lo tanto, la enfermera es imputable. «Tiene una conciencia lúcida y ágil y estaba orientada en tiempo y lugar», manifestaron lo especialistas.
Sugieren dar continuidad a un tratamiento psicológico ambulatorio en su lugar de detención o en donde su situación procesal lo determine.






































































