Después de 28 años, la Selección logró esta noche un título a nivel mayor con una gran victoria 1-0 sobre Brasil en el mítico estadio «Maracaná», para quedarse con la decimoquinta Copa América de su historia y alcanzar a Uruguay como los máximos ganadores.
El gol lo hizo Di María. Aunque en realidad fue un golazo. Porque a los 21 De Paul metió un pelotazo largo desde 50 metros para que el Fideo le gane a Lodi, la domine por la derecha y se la pique a Ederson.
¡TREMENDA DEFINICIÓN! Ángel Di María recibió el pase de Rodrigo De Paul y la tiró por arriba de Ederson para el 1-0 de @Argentina
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— CONMEBOL Copa América™️ (@CopaAmerica) July 11, 2021
Luego de seis derrotas consecutivas en finales (cuatro de Copa América, una en el Mundial Brasil 2014 en el mismo escenario de esta noche y otra de Copa Confederaciones), Argentina se sacó la «mufa» y también se la sacó fundamentalmente Lionel Messi, emblema de los merecimientos de toda una generación. El crack rosarino saldó la deuda más pesada que se le reclamaba.
La corona es, además, la primera que consigue la selección tras la muerte del máximo símbolo de su historia, Diego Armando Maradona, ocurrida el 25 de noviembre del año pasado.
En el legendario Maracaná, de Río de Janeiro, hubo alrededor de cuatro mil invitados especiales, el único encuentro del torneo que tuvo algo de público en el marco de la pandemia de coronavirus.
Argentina salió a hacer un partido táctico y estratégico, sin darle espacios a los brasileños, que tocaron de primera y buscaban siempre a un Neymar que quería desequilibrar.
Las escapadas de Di María estaban algo controladas, hasta que De Paul le puso un pase milimétrico, el rosarino aprovechó el yerro de Renan Lodi y con un toque sutil de izquierda, por encima de Ederson, marcó el gol que terminó siendo el del título.
Brasil no encontró las llaves para romper el cerrojo argentino, donde «Cuti» Romero fue un bastión y «Dibu» se mostró firme, pero además con los laterales bien pegados a la raya, sin revolear el balón, sino jugando siempre al pie.
En el complemento Tite colocó a Roberto Firmino y sacó a Fred y el ataque local fue más punzante y el mediocampo argentino debió recurrir a las faltas, y así fue que Paredes y Lo Celso fueron amonestados, y por eso Guido Rodríguez reemplazó al hombre del PSG.
Cada intervención de Di María fue desequilibrante, aunque con el correr de los minutos el «fideo» se fue quedando sin reacción, y Messi no tuvo tanto protagonismo, aunque sí De Paul.
La defensa se apuntaló en la capacidad de «Cuti» Romero y Otamendi, pero Richarlison fusiló a «Dibu» Martínez y el arquero del Aston Villa tuvo las manos de acero. Scaloni metió mano en el banco, para aguantar con juego el resultado, y además por el cansancio de muchos jugadores que ya no podían entregar más.
Argentina se vio superada porque Brasil multiplicó hombres en ataque, con Vinicius y Gabriel Barbosa, que si bien hizo que el local fuera dominante, no fue sino hasta el final que tuvo claras opciones de gol.
A los 41 Gabriel Barbosa probó los reflejos de «Dibu» Martínez, quien evitó la caída argentina, y en un contragolpe inmediato la tuvo Messi solo ante Ederson, tras un pase genial de De Paul, pero la «Pulga» se tardó un segundo más y el arquero evitó el gol.
En una carrera fulgurante De Paul casi hace la del superhéroe, pero otra vez Argentina chocó con Ederson y no pudo convertir.
Argentina, ante unos privilegiados 2.200 compatriotas que se ubicaron en las tribunas del «Maracaná», consiguió quedarse entonces con la gloria que le negaba desde 1993, cuando se coronó de la mano de Alfio Basile.






































































