El juez federal de Lomas de Zamora, Federico Villena, ordenó un allanamiento en el hotel Canning donde se aloja la tripulación del avión de carga venezolano que traía a 5 iraníes cuyo ingreso al país está siendo investigado por la Justicia, con la DAIA como querellante.
Efectivos de la Policía Federal realizan un allanamiento en el Hotel Plaza Central Canning, ubicado en el partido bonaerense de Ezeiza, donde se encuentran alojados los 19 tripulantes del avión venezolano-iraní que permanece retenido desde el pasado viernes en el Aeropuerto Internacional Ministro Pistarini.
Mientras se realizaba la requisa, todos los tripulantes del avión esperaron fuera de sus habitaciones, en los pasillos del hotel.
Los efectivos ingresaron al establecimiento con orden judicial en busca de elementos de interés para la pesquisa, como computadoras personales o «pendrives», que podrían estar en posesión de los 19 tripulantes de la aeronave.
El secreto de sumario se impuso a pedido de la fiscal del caso Cecilia Incardona, quien ayer impulsó la investigación y pidió medidas de prueba para determinar si alguno de los tripulantes del avión de la empresa Emtrasur tiene vínculos con el terrorismo internacional.
El ministro de Seguridad, Aníbal Fernández, confirmó que el nombre de uno de los tripulantes coincide con el de un miembro de la Guardia Revolucionaria de Irán, estructura militar considerada por Estados Unidos como una organización terrorista. Se trata del capitán, Gholamreza Ghasemi Abbas.
Según trascendió, este hombre sería accionista y miembro de la junta directiva y director ejecutivo de la aerolínea Qeshm Fars Air, utilizada por la Guardia Revolucionaria de Irán (IRGC) para mover armas y equipamiento militar a Siria durante la guerra civil en ese país.
El avión carguero Boeing 747 matrícula YV3531 de bandera venezolana con 19 tripulantes (14 venezolanos y 5 iraníes) fue inmovilizado días atrás en el Aeropuerto de Ezeiza. Provenía de México.
Aparentemente el Boeing 747 había llegado a Córdoba desviado por la intensa niebla en Aeroparque y Ezeiza.
Luego se habría dirigido a Buenos Aires con el transponder apagado, como si quisiera no ser localizado, mientras atravesaba territorio argentino.





































































