El presidente Alberto Fernández consideró ayer que Argentina necesita una «definición medianamente rápida» sobre la deuda externa y sostuvo que «hablar» sobre esa materia «complica el escenario», por lo que afirmó que en el Gobierno son «cuidadosos» y tienen «reservas».
«Siempre les digo a los periodistas que son muy ansiosos, que nunca pierdan de vista que estamos frente a una negociación y, como tal, debemos ser cuidadosos y mantener ciertas reservas porque cualquier cosa que se diga puede significar algo que despierte expectativas o malestares indebidos», consideró Fernández en una entrevista con el canal C5N.
Ante el viaje del ministro de Economía Martín Guzmán a Nueva York, donde hoy transmitirá la voluntad de pago ante el inminente inicio del proceso de reestructuración de deuda, el mandatario sostuvo que el país necesita una «definición medianamente rápida» en ese sentido.
Sobre las tareas de comunicación en esta cuestión, aclaró: «Sólo actúa Guzmán y yo soy el otro posible vocero. Conozco lo que está haciendo, pero tratamos de ordenar las cosas para que no pase esto que pasa tan recurrentemente en Argentina de que se empieza a especular, hablar y hacer confabulaciones, y eso sólo complica el escenario».
El mandatario ratificó su plan de que el FMI le dé al país la «oportunidad de crecer, poder exportar, juntar dólares y poder pagar pero, antes que nada, sacar a los argentinos de la crisis social».



































































