Un niño de un año debió ser internado este lunes en el Hospital de Niños, debido a que ingirió líquido destapa-cañerías. Ocurrió en una vivienda de la localidad de San Carlos Minas, en el Norte provincial.
En un momento de descuido de los padres, que estaban preparando el festejo por el primer año de vida del niño, el pequeño tomó el líquido que se encontraba en una botella de plástico.
Ahora el menor permanece internado en grave estado en el Hospital de Niños de la ciudad de Córdoba. “Los padres lo vieron haciendo arcadas y lo llevaron de inmediato a que lo atiendan”, indicó Juan Ledesma, jefe de guardia del hospital.
Al nene debieron extirparle partes del esófago, estómago e intestino.»Nunca vi una lesión tan grave», aseguró Ledesma. Según el especialista, los pronósticos no son alentadores.




































































