Se trata de Gabriela Medrano y Felipe Zegers, dos artistas chilenos que el fin de semana último habían ofrecido una charla en la Ciudad Universitaria de Córdoba, como una actividad relacionada al Congreso de la Lengua.
Cuando se fueron del hotel en el que se hospedaban, dejaron un maletín «sospechoso» en la habitación. El mismo tenía «una batería adherida en su interior, un cargador de celular modificado, con pinzas de cocodrilo en lugar de la ficha típica de un celular», precisó a Clarín el juez federal Miguel Vaca Narvaja, quien ordenó la detención de ambas personas.
Otro dato que no puede soslayarse es que los perros de la División Explosivos dieron una identificación positiva al oler «tolueno», hidrocarburo con el que se fabrican explosivos. «Es un indicio que no se puede pasar por alto. Es un elemento más que se tuvo en consideración», agrega Vaca Narvaja.

Por otra parte, desde Chile, colegas y periodistas de los artistas, critican el accionar del Ministerio de Seguridad de Córdoba -que fue apoyado por la propia ministra Patricia Bullrich, quien estuvo siguiendo cada detalle de lo sucedido-, tildandolo de «ridículo», y señalan que el objeto encontrado «forma parte de una intervención artística».
Los artistas chilenos están alojados desde el lunes en una celda en los Tribunales Federales de Córdoba. Este miércoles, serán indagados y podrán despejarse las dudas que existen sobre el caso.




































































