Según un relevamiento del Centro de Almaceneros, el 57 por ciento de los hogares no pudo acceder a la canasta. El 88,1% financió las compras
La inflación de enero en Córdoba fue del 2,53%, según un relevamiento del Centro de Almaceneros, y el consumo cayó 8,2%.
El principal impulsor de la inflación fue «Alimentos y Bebidas No Alcohólicas», registrando una variación mensual del 3,3%.
Para no ser pobre, una familia debió ganar $ 1.717.152 y, para no ser indigente, $ 933.870.
Según los indicadores, más de la mitad de los hogares (57%) no logró cubrir completamente la Canasta Básica Alimentaria y, entre quienes sí lo hicieron, el 71,7% dependió de asistencia estatal.
La inseguridad alimentaria se intensifica: 11,1% redujo su consumo a una comida diaria o dejó de comer en algún momento, 20,3% pidió ayuda para alimentarse, 21,5% se quedó sin alimentos y 31,4% sufrió hambre no satisfecho. Además, el 51,9% redujo comidas —principalmente la cena— y el 88,1% debió endeudarse o financiar la compra de alimentos.
El estudio advierte una creciente dependencia del endeudamiento y la asistencia pública, en un contexto de caída del consumo: las ventas minoristas de alimentos bajaron 8,2% en enero, profundizando la recesión.




































































