Está acusado de encubrimiento agravado y se encontraba prófugo desde julio de 2025. Fue capturado por Gendarmería Nacional en Tartagal
La Justicia de Córdoba dio un paso decisivo el miércoles 11 de marzo en la resolución del brutal crimen de Milagros Basto. Jorge Javier Grasso, quien se encontraba prófugo desde julio de 2025, fue detenido en la ciudad de Tartagal, en Salta.
Grasso está imputado por encubrimiento agravado en relación al homicidio de la joven, cuyo cadáver fue hallado en circunstancias macabras dentro de un departamento en la calle Buenos Aires al 300, en pleno centro de la ciudad de Córdoba.
Según precisaron fuentes policiales, la investigación del Departamento de Homicidios para lograr su detención, incluyó el seguimiento de líneas telefónicas, el análisis de distintos medios tecnológicos y el trabajo coordinado con Interpol, que permitieron el avance en su localización.
En función de estas tareas se estableció que había estado en Buenos Aires, y que también se había desplazado por Perú y Bolivia, por lo que se articuló un trabajo conjunto con personal de la provincia de Buenos Aires y con fuerzas de los países mencionados.
En ese contexto, efectivos de Gendarmería Nacional que realizaban patrullajes y controles en la localidad de Senda Hachada, en la provincia de Salta, observaron a un hombre en cercanías del límite con Bolivia.
Al corroborar sus datos en la base del Departamento de Homicidios de Córdoba, constataron que registraba un pedido de captura internacional, por lo que integrantes del Escuadrón 52 de Tartagal de Gendarmería procedieron a su arresto.






































































