El presidente Alberto Fernández participará los próximos viernes y sábado de la XXVIII Cumbre Iberoamericana de Jefes y Jefas de Estado y de Gobierno a realizarse en la ciudad de Santo Domingo, capital de la República Dominicana.
El viaje tendrá lugar una semana después de que el mandatario debiera ser asistido médicamente por padecer una hernia de disco lumbar que lo obligó a mantener reposo y adecuar sus actividades en la residencia presidencial de Olivos.
La convocatoria a la cumbre se cursó para abordar temas específicos como la crisis medioambiental, la transformación digital, la seguridad alimentaria y la arquitectura financiera internacional.
En paralelo, el jefe de Estado mantendrá una reunión con los presidentes de Chile, Gabriel Boric; de México, Andrés Manuel López Obrador; de Honduras, Xiomara Castro; de Colombia, Gustavo Petro; y de Bolivia, Luis Arce; para abordar el tema de la migración irregular en diferentes zonas del continente.
Sobre la Cumbre
Las 22 naciones que se reunirán en Santo Domingo «adoptarán cuatro instrumentos a través de los cuales Iberoamérica fijará su posición y planteará soluciones a algunos de los principales retos que enfrenta la región», según indica el programa oficial de la cumbre.
El primero de esos documentos es la «Carta Medioambiental Iberoamericana», que «consolida la visión compartida frente a los desafíos del cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la contaminación, y establece lineamientos para orientar normativas y políticas públicas en estas materias».
El segundo es la «Carta de Principios y derechos Digitales Iberoamericana», que «coloca a las personas en el centro de la transformación inclusiva, atiende a las brechas existentes y evita nuevas, y promueve principios que los Estados deben tener a la vista al implementar las legislaciones nacionales y poner en marcha políticas públicas».
El tercero es la «Estrategia para alcanzar la seguridad alimentaria», que propone, entre otras medidas, «aumentar el comercio intrarregional y el desarrollo de cadenas de suministro más resilientes, consolidar la agricultura familiar, expandir el acceso a financiamiento para transformar los sistemas agroalimentarios y fortalecer la infraestructura digital rural».
Y el cuarto es el «Comunicado Espacial sobre Arquitectura Financiera Internacional», que sistematiza «una propuesta para avanzar hacia un sistema financiero internacional más justo, inclusivo y flexible, que permita a los países iberoamericanos afrontar de mejor manera los procesos de recuperación post pandemia, de transición energética, de adaptación climática y de lucha contra la desigualdad».
Los países miembros, de lengua española y portuguesa, son Andorra, Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, Cuba Chile, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, España, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Portugal, Uruguay y Venezuela.
Como observadores asociados están Bélgica, Corea, Filipinas, Francia, Haití, Italia, Japón, Marruecos y Países Bajos.
Las Cumbres Iberoamericanas, convocadas y organizadas por la Secretaría General Iberoamericana (Segib), se realizan desde 1991. Tras la cita en República Dominicana, la Cumbre se trasladará a Ecuador, en 2024.




































































