Minutos antes del mediodía se produjo una inusual amenaza de bomba en el aeropuerto de Ezeiza. Un pasajero alertó al piloto de su vuelo, con destino a París, que llevaba un explosivo en sus pertenencias. El avión, de la empresa Air France, no llegó a despegar y activaron los protocolos de seguridad en toda la zona.
La situación comenzó en el sector de pre-embarque, cuando el pasajero en cuestión intentó ingresar al avión junto a la tripulación. Le dijeron que no podía estar allí y debía aguardar a que sea convocado para abordar. Esto provocó una discusión que derivó en la amenaza del pasajero.
La Policía de Seguridad Aeroportuaria montó un operativo de emergencia en la pista y alrededor del avión. Ingresaron a la aeronave segundos después de la amenaza, y redujeron al pasajero. Lograron confirmar que no existía tal explosivo. El pasajero, que sería un ciudadano francés que padece esquizofrenia, fue llevado a un sector de atención médica del Aeropuerto.




































































