La Policía de Córdoba, luego de efectuar un allanamiento en un local de la Galería Norte, secuestró 39 teléfonos celulares y una tablet. Algunos de los teléfonos están inhabilitados.
Según precisó a La Nueva Mañana el comisario inspector Marcelo Giuliano, «son teléfonos que no están habilitados para su uso y generalmente eso se da por extravío y hurto. Fueron llevados para su resguardo a la Comisaría 1 por órdenes judiciales para ubicar las aparatologías denunciadas».
El oficial detalló que no hubo detenidos, pero que el Código de Convivencia prevé que se notifique por contravenciones. Posteriormente, la Justicia podría disponer de alguna acusación por el delito de encubrimiento al poseer elementos robados.
Los celulares incautados podrán ser recuperados por sus usuarios originales, siempre que se presenten en la comisaría y puedan demostrar que efectivamente son los dueños de los dispositivos.
«Están en el depósito de secuestros. Allí, hay gente que está destinada a verificar si quienes se acercan son dueños de esos teléfonos. Se trabaja también con los IMEI que pueda ofrecer la empresa telefónica y con otros datos o señales distintivas de cada aparato», comentó el comisario.



































































