Las Fuerzas Armadas iraníes advirtieron este lunes que la «seguridad de los puertos en el golfo Pérsico y el mar de Omán es para todos o para nadie», horas antes de que entre en vigor el bloqueo estadounidense del estrecho de Ormuz
La tensión entre Irán y Estados Unidos volvió a escalar tras el anuncio del presidente Donald Trump, donde sostuvo que la Armada estadounidense iniciará un bloqueo del estrecho de Ormuz y prohibirá la navegación en aguas internacionales a embarcaciones que paguen peajes a Irán.
Las autoridades de Teherán respondieron este lunes que la «seguridad de los puertos en el golfo Pérsico y el mar de Omán es para todos o para nadie».
«Si la seguridad de los puertos de la República Islámica de Irán en el golfo Pérsico y en el mar de Omán se ve amenazada, ningún puerto en estas aguas estará a salvo», dijo el portavoz del Cuartel General Central de Jatam al Anbiya, el teniente coronel Ebrahim Zolfaqari, en declaraciones recogidas por los medios estatales.
Zolfaqari reiteró que Teherán continuará aplicando «con firmeza un mecanismo permanente de control del estrecho de Ormuz» según el cual no permitirán el paso de «embarcaciones vinculadas al enemigo».
«Otras embarcaciones, respetando las normas establecidas por las fuerzas armadas iraníes, seguirán pudiendo cruzar el estrecho», aseguró.
Mientras la tensión militar aumenta, actores regionales buscan evitar que el débil alto el fuego de dos semanas colapse. Según informó el diario The Wall Street Journal, mediadores trabajan para organizar una nueva ronda de negociaciones entre Washington y Teherán antes del 22 de abril, fecha límite fijada para intentar impedir un regreso a las hostilidades abiertas.





































































