El incremento se debe al método para calcular sus dietas, el cual está vinculado a las paritarias del personal legislativo
El Senado volvió a quedar en el centro de la escena aunque no por su agenda legislativa: los trabajadores del Congreso cerraron una paritaria y eso implica, por el «enganche» de los salarios, que los legisladores de la Cámara alta también perciban un aumento salarial. De esta manera, desde noviembre pasarán a cobrar $10,2 millones en bruto.
La discusión sobre las dietas del Senado fue el foco de múltiples críticas desde que en mayo de 2024 se votó, casi a escondidas, una nueva fórmula que establecía el siguiente cálculo: cada dieta equivaldría a 2.500 módulos; más otros 1.000 módulos por gastos de representación, y otros 500 por desarraigo. Es decir, 4.000 módulos para prácticamente todos los senadores. Además de esta reforma, también introdujeron una dieta adicional a las 12 mensuales a modo de aguinaldo.
Para noviembre de este año, el valor del módulo pasará a $2.554,84, lo que elevará la dieta de los senadores a $10.216.000 millones de pesos en bruto.
Actualmente, la percepción es de poco más de 9 millones de pesos en bruto para aquellos que renunciaron al último incremento en junio, y de 9,5 millones de pesos para quienes no lo hicieron.
Solamente la mitad del cuerpo presentó la nota correspondiente ante la vicepresidenta Victoria Villarruel para efectuar la renuncia. Villarruel dictó una normativa en la que invitaba a los legisladores a «adecuar o no, total o parcialmente sus respectivas dietas», después de haber quedado en el ojo de la tormenta por el silencio del cuerpo legislativo ante otra actualización salarial.






































































