La planta ubicada en Villa Constitución, Santa Fe, decidió adelantar paradas técnicas programadas. El 2024 es el de menor producción de toneladas de acero en la historia de la firma
El 2024 es el de menor producción de toneladas de acero en toda la historia de la empresa en Argentina, dato que fundamenta y explica la necesidad que tuvo la firma de tomar la decisión que afecta a 700 familias.
En la planta de Acindar, ubicada en Villa Constitución, Santa Fe, propiedad del grupo indio Arcelor Mittal, adelantaron una de las paradas técnicas previstas para fin de año y suspendieron a 700 trabajadores con anticipo de licencias por vacaciones y francos compensatorios.
«Nosotros producíamos 1.200.000 toneladas al año y para 2024 los objetivos de la empresa fueron llegar a 600.000, lo que muestra la crisis que estamos atravesando. Con un 50 por ciento de la capacidad instalada sin producir», afirmó Pablo González, secretario general de la seccional de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) Villa Constitución.
Entre las causas principales de esta situación se encuentra la caída del consumo interno y la competencia de productos importados desde China y Polonia, que ingresan al mercado argentino a precios más bajos, dificultando la competitividad de la plata local.
«Hay sectores que están totalmente parados y para fin de año las guardias imprescindibles no estarían garantizadas» subrayó González.
En noviembre, según datos de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (Adimra) el sector metalúrgico registró una caída interanual en la producción de 7,1 por ciento y de 0,9 con respecto a octubre. En la comparación con los mismos meses que el año anterior, acumula una retracción del 12,9 por ciento y la capacidad instalada está en el 50,5.
En este sentido, los sindicatos no son los únicos preocupados por lo que está sucediendo con la industria pesada en el país. Paolo Rocca, líder del grupo Techint y uno de los principales aportantes a la campaña presidencial de Javier Milei, aseguró en las últimas presentaciones públicas que la cancha no estaba pareja con el gigante asiático: «la apertura económica es un inmenso desafío para recuperar competitividad. Queremos ser protagonistas de estos cambios y no sentirnos extraños a estas transformaciones, y sentirnos parte, pero es necesario nivelar la cancha para competir», aseveró.





































































